Miércoles 24 de Noviembre de 2021
A 50 años de su disolución, los Beatles siguen dando que hablar y todavía queda material por descubrir sobre ellos. El Santo Grial de la banda más famosa de la historia, las sesiones inéditas de “Get Back”, aquellas que se filmaron para el álbum “Let It Be” en enero de 1969, saldrán por fin a la luz. El jueves 25 de noviembre se estrena en Disney+ la serie documental de tres partes “The Beatles: Get Back”, dirigida por el premiado director Peter Jackson (“El señor de los anillos”). El documental (que sigue el 26 y 27 de noviembre) está construido a partir de material totalmente inédito: casi 60 horas de filmaciones y 150 horas de grabaciones de sonido realizadas en una etapa clave de la trayectoria del grupo, donde se mezclan la cúspide de la fama, una creatividad extraordinaria y los problemas entre los cuatro integrantes que presagian su separación.
La serie _que sigue a los Beatles mientras intentan escribir 14 canciones nuevas y se preparan para su primer concierto en vivo después de más de dos años sin presentaciones en público_ no sólo es un poderoso documento histórico. También es una muestra del poder de la innovación tecnológica puesta al servicio de la restauración de la imagen y el sonido.
Peter Jackson fue la única persona en 50 años que tuvo acceso al material audiovisual guardado en las bóvedas de Apple Corps., la compañía que maneja todos los intereses creativos y negocios de los Beatles. Consistía en 60 horas de material fílmico y más de 100 horas de material de audio, capturados durante tres semanas de enero de 1969 en Twickenham Studios y en el estudio de las oficinas de Apple Corps, ambos en Londres. El material había sido grabado para producir un especial de televisión en vivo que nunca salió a la luz y fue filmado por Michael Lindsay-Hogg, autor del documental de 1970 “Let It Be”. Tras recibir las cintas, Jackson quedó impresionadísimo con lo que vio, y aprovechó el contexto de aislamiento de la pandemia para sumergirse de lleno en el material y hallar un hilo narrativo que estructurara el relato.
El director contó que, si bien el material que descubrió en las cintas de Apple Corps era fascinante, el proyecto lo colocaba, como fan de los Beatles, ante un gran dilema. La oportunidad de ver y trabajar con el único metraje sustancial existente de John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr componiendo en el estudio era una oportunidad única en la vida, pero tenía reparos sobre ser parte de la “película de la separación” de la banda, considerando que el grupo se disolvió pocos meses después. Sin embargo, las imágenes por sí solas lo llevaron a tomar la decisión de aceptar el proyecto. El metraje mostraba muy de cerca a la banda trabajando junta en un momento seminal de su carrera. Era entretenido y mostraba a los integrantes del grupo joviales y cálidos entre ellos, y sus interacciones eran alegres, emotivas y, muchas veces, bobas y juguetonas. “No creo que haya otro período de tres semanas en la historia de los Beatles que sea más prolífico y creativo que este, dijo Jackson. “Así que en vez de verlo como el triste momento de ruptura de los Beatles, que tuvo como resultado malas grabaciones, en realidad es uno de los períodos más frenéticos de composición, ensayo y grabación que tuvieron”, agregó.
“The Beatles: Get Back” es el resultado de un trabajo de restauración técnica sin precedentes. Jackson y su equipo trabajaron sobre el material durante cuatro años, analizando minuciosamente cada segundo para optimizar la imagen y alcanzar una calidad de sonido única. La restauración del material fílmico se llevó adelante con un equipo de 14 técnicos especializados. La limpieza del sonido, en tanto, se trabajó de forma milimétrica, tomando las grabaciones originales hechas en mono y haciendo especial foco en la separación de los fragmentos de diálogos entre los integrantes de la banda para poder destacar lo que decían. “Nuestro trabajo con el audio reveló conversaciones que antes eran imposibles de entender, lo que nos permitió presentar con mayor precisión y detalle las sesiones de enero de 1969”, señaló el realizador.
Al momento de ingresar al estudio para las sesiones retratadas en la serie, los Beatles llevaban casi tres años sin presentarse en vivo, por lo cual estaban ansiosos por reunirse a grabar. Extrañaban la conexión que tenían como grupo y tenían la esperanza de volver a capturar la energía de sus primeras actuaciones en vivo en Hamburgo y el Cavern Club. A esa altura de su carrera, los shows se habían vuelto complejos para la banda, ya que era difícil escucharse entre ellos por encima de los fans que gritaban, de manera que habían dejado de hacer giras en 1966.
Además de las sesiones de composición y grabación en Twickenham Studios y Apple Corps, “The Beatles: Get Back” incluye, por primera vez, el concierto completo de 42 minutos que dio la banda en la terraza de Apple el 30 de enero de 1969, su última actuación en vivo como grupo. Se trató de un show improvisado para amigos y colegas, una actuación gratuita, que no fue programada ni promocionada, escuchada por cualquiera que estuviera dentro de las tres o cuatro manzanas de las inmediaciones.
El documental también permite a los fans espiar en la intimidad familiar de John, Paul, George y Ringo. El material revela la presencia en el estudio de Yoko Ono y Linda Eastman, quienes pocos meses después se convertirían en esposas de Lennon y McCartney, respectivamente. Asimismo se pueden ver algunas participaciones especiales, como la del músico Billy Preston, y momentos tiernos y divertidos que involucran a pequeños visitantes al estudio, como Heather McCartney, hija biológica de Linda e hija adoptiva de Paul, que en ese momento tenía apenas seis años.
Gracias a la restauración extraordinaria del sonido, los fans tienen acceso a “la cocina” de algunas de las canciones legendarias del cuarteto de Liverpool. Entre otras, se puede ver cómo la banda escribe “Get Back” y “Something”, revelando como nunca antes la dinámica de composición y el proceso creativo de Lennon, McCartney, Harrison y Starr.
El resultado del trabajo detallista de Peter Jackson conmovió hasta al mismísimo Paul McCartney. “Mientras miraba la serie pensaba: «Qué período fértil que fue ese». Fue un período muy fructífero para mí. Fue genial para mí verlo. Es como ver fotos viejas. Y el hecho de que Linda (Eastman) esté sacando fotos obviamente lo hace aún más especial para mí. Esos aspectos son grandes recuerdos, es volver a mirar el álbum de fotos familiar. Ahí estoy yo componiendo, por pura diversión. Decididamente estaba atravesando un buen período musical en ese momento”, relató Paul. Ringo Starr, por su parte, añadió: “Estoy muy entusiasmado por que la gente lo vea. Peter es muy talentoso y fue genial ver todo ese metraje. Hay horas y horas de nosotros riéndonos y haciendo música. Hay mucha alegría, mucha paz y amor. Es como éramos nosotros en realidad”.