Lorena Barrichi: "Martín se resiste, pero yo quiero que me dé el divorcio"
La ex mujer de Martín Palermo entabló un juicio millonario con el jugador, que no quiere darle el
divorcio. "Yo tomé la decisión. Quiero que se resuleva cuanto antes", afirma.
Jueves 12 de Marzo de 2009
Hace exactamente un año Lorena Barrichi (32) enfrentó los rumores de crisis en su matrimonio con el
jugador, Martín Palermo y, con el anillo de compromiso como prueba fehaciente de la solidez de su
unión, admitió haber superado el conflicto amoro. El tiempo, siempre esclarecedor, al cabo de un
año la reencontró, pero con discurso totalmente opuestro.
Ahora, Lorena quiere cerrar su relación amorosa de ocho años con el futbolista, con quie compartio temporadas en España, una boda y hasta la pérdida de su hijo Stéfano durante la gestación, hace más de dos años, cuyo nombre Palermo se tatuó en el antebrazo.
-¿Hay decisión de Martín de cortar el vínculo?
-Yo tomé la decisión. Quiero que se resuleva cuanto antes. Martín se demoró mucho en concederme el divorcio.
-¿Por qué se demoró?
-Hasta ahora no hubo una propuesta satisfactoria de los abogados de Martín hacia el mío. Tenemos que llegar a un acuerdo en la parte económica. Ya pasó mucho tiempo y llegar a un arreglo es una manera de que él pueda rehacer su vida. En mi caso, significa cerrar una etapa para luego comenzar otra. Vivimos muchas cosas juntos en los años y llegó el momento de darle un fin a todo.
Ahora, Lorena quiere cerrar su relación amorosa de ocho años con el futbolista, con quie compartio temporadas en España, una boda y hasta la pérdida de su hijo Stéfano durante la gestación, hace más de dos años, cuyo nombre Palermo se tatuó en el antebrazo.
-¿Hay decisión de Martín de cortar el vínculo?
-Yo tomé la decisión. Quiero que se resuleva cuanto antes. Martín se demoró mucho en concederme el divorcio.
-¿Por qué se demoró?
-Hasta ahora no hubo una propuesta satisfactoria de los abogados de Martín hacia el mío. Tenemos que llegar a un acuerdo en la parte económica. Ya pasó mucho tiempo y llegar a un arreglo es una manera de que él pueda rehacer su vida. En mi caso, significa cerrar una etapa para luego comenzar otra. Vivimos muchas cosas juntos en los años y llegó el momento de darle un fin a todo.