La sociedad norteamericana bajo la ácida mirada de Randy Newman
"Harps and Angels" es el primer trabajo de canciones nuevas de Randy Newman en nueve años. Coproducido por su habitual colaborador Lenny Waronker y el productor Mitchell Froom (Elvis Costello, Sheryl Crow, Los Lobos), el álbum incluye10 temas que despliegan las grandes dotes de Newman...

Sábado 27 de Septiembre de 2008

"Harps and Angels" es el primer trabajo de canciones nuevas de Randy Newman en nueve años. Coproducido por su habitual colaborador Lenny Waronker y el productor Mitchell Froom (Elvis Costello, Sheryl Crow, Los Lobos), el álbum incluye10 temas que despliegan las grandes dotes de Newman como comentarista social y político, baladista y contador de cuentos.

Eminente compositor y pianista, Newman es una de las figuras fundamentales de lo que se llamó el Great American Songbook, y en este nuevo disco vuelve a mostrar su capacidad para adaptar el clasicismo de la canción norteamericana a una personal visión del cantautor. Lo cierto es que sin Randy Newman, Bruce Springsteen o Tom Waits no serían lo que son. ¿Y qué hizo Newman durante todo estos años? Dedicarse a su oficio, que no es otro que el de componer. Especialmente bandas sonoras, sobre todo para películas infantiles de Pixar.

Mientras se sumergía en la composición de "Harps and Angels", con sus relatos sobre la crueldad paterna, la incompetencia política, los desastres románticos y las experiencias cuasi mortales, Newman estaba componiendo, al mismo tiempo, una serie de canciones para la próxima producción de Disney, que se estrenará en breve y que es una versión actualizada del cuento "La princesa Rana".

En "A Few Words in Defence of Our Country", una de sus nuevas canciones, da un ácido repaso a la administración Bush. "Mientras la estaba componiendo ya sabía que no iba a ser una pieza que perdurara, porque nunca jamás vamos a tener una administración tan mala como ésta", comenta Newman. "Yo creo en los números y todas las probabilidades están en contra de que vuelva a suceder algo así".También compara el declive del imperio USA con el romano y el español. Y para dejar las cosas claras, en la siguiente canción, "A Piece of the Pie", desmenuza con su habitual ironía la realidad social y sanitaria de su nación.

A Newman se le puede considerar un genuino artista de culto. Desde sus comienzos ya mostró un estilo diferente a los cantautores de su generación en la década de los 70 que le otorgaba un añadido interesante pero lo desubicaba a oídos del gran público. Además, desde que publicó su primer LP que llevaba su nombre, Randy Newman ya guardaba las dos premisas fundamentales de todo músico de culto: vendía poco y era referencia e influencia para compañeros de profesión.

Miembro de una familia de actores, Randy es uno de los músicos más mordaces de la escena norteamericana, lo que le acarreó más de un problema y llegó a desorientar a más de un oyente.