Martes 15 de Agosto de 2017
Bruno Stagnaro, el reconocido director de "Pizza, birra, faso" y "Okupas", quien retoma la labor detrás de cámara en la televisión "Un gallo para Esculapio", afirmó que considera que el programa "se emparenta mucho más a lo que es el cine que a la tele". La serie consta de nueve episodios grabados durante cuatro meses en 85 escenarios reales, desde la sucia, multiétnica y eléctrica Liniers hasta los humildes barrios del oeste del conurbano profundo. "En el fondo lo que más me interesa tiene que ver con la marginalidad, pero no tanto en cuanto a la cuestión socioeconómica, sino más desde el individuo frente a la sociedad y el sentimiento de no pertenecer. Eso creo que trasciende el contexto de carencia o pobreza económica y tiene más que ver con un sentirse afuera de la sociedad. Eso que se desprende del universo dostoievskiano, como el Raskólnikov de «Crimen y castigo», que es un personaje que me marcó mucho en la adolescencia y de alguna manera siento que siempre estoy volviendo ahí", destacó Stagnaro acerca del proyecto.