Jueves 30 de Diciembre de 2021
Desde su estreno mundial en el Festival de Cine de Venecia en septiembre pasado, la película “La hija oscura” no ha parado de recibir elogios. El debut como directora de la reconocida actriz Maggie Gyllenhaal (“La secretaria”, “The Deuce”) además lidera las nominaciones a los próximos Globos de Oro y los Critics Choice Awards, y por eso su llegada a Netflix este 31 de diciembre ha generado tanta expectativa. Basada en la novela homónima de la misteriosa escritora italiana conocida como Elena Ferrante, la película está protagonizada por Olivia Colman, una de las actrices más premiadas de la última década. Colman, que ganó un Oscar por “La favorita” y un Emmy por “The Crown”, está secundada por Jessie Buckley (conocida por “Pienso en el final”, de Charlie Kaufman) y Dakota Johnson, que saltó a la fama por su papel de Anastasia Steele en la trilogía de “50 sombras de Grey”. En papeles secundarios también aparecen actores notables como Ed Harris y Peter Sarsgaard.
En “The Lost Daughter”, tal es su título original en inglés, Colman interpreta a Leda, una académica británica de 48 años que está de vacaciones en Grecia, donde una familia numerosa y bastante grosera interrumpe en la tranquilidad de su descanso. Sin embargo, Leda está intrigada por una madre joven y luchadora, interpretada por Dakota Johnson. Sus interacciones alimentan los recuerdos de Leda de sus primeros años como madre, una época en la que su carrera también estaba despegando. En flashbacks intercalados, Jessie Buckley interpreta a la Leda más joven.
El filme cosechó buenas críticas porque muestra un lado complicado e incierto de la maternidad que rara vez se ve en las películas. El personaje de Leda tiene ambiciones y deseos que no encajan en los retratos convencionales. “Eso es lo que me encantó del guión”, dijo Buckley a la agencia Associated Press. “¿Por qué no ha aparecido este tema antes en la pantalla? Para mí, eso es lo que más amaba de mi propia madre y mis hermanas y de todas las mujeres maravillosas de mi vida. Es como que el potencial de todas ellas fuera de lo que proyectamos sobre ellas. Leer el guión fue como dar un gran suspiro de alivio. Mi propia madre vino a verla en el Festival de Cine de Londres y suspiró profundamente. Se sintió como si fuera parte de una comunidad por primera vez, como «¡Oh, gracias a Dios, vos también!». Se estaba conduciendo de una manera diferente esa noche”, relató.
Para Olivia Colman, en cambio, las vivencias de la protagonista difieren de su propia experiencia de la maternidad. “Tuve una situación diferente a la de Leda. Fui vista y apoyada. Fui compañera de crianza con mi esposo. Muchas de esas frustraciones no existían. Yo también necesito ser yo, porque soy una actriz. Entonces esa es una gran diferencia. Además no siempre es necesario basarse en algo. Estamos en el negocio de la imaginación. Jessie no tiene hijos, pero interpreta ese papel maravillosamente. Dakota tampoco tiene hijos. Recientemente interpreté a una asesina (en la miniserie de HBO “Landscapers”) y yo no he matado a nadie”, dijo entre risas.
El encuentro de Maggie Gyllenhaal con la novela de Elena Ferrante fue muy potente. “La primera sensación al leerla fue que la protagonista estaba realmente jodida”, dijo durante la presentación en el Festival de Venecia. “Pero un milisegundo después me di cuenta de que me sentía identificada. Entonces, ¿la que estaba jodida era yo o tal vez había allí una experiencia que muchas lectoras podíamos compartir? Una experiencia de la cual casi nadie habla: la experiencia femenina en el mundo, una verdad oculta sobre la cual debería ser posible hablar en voz alta”, comentó.
Según la directora, “las mujeres suelen enfrentarse a una versión de fantasía de sí mismas. Allí nos vemos haciendo cosas en las que somos buenas o de las cuales nos sentimos orgullosas. Pero en realidad la mayoría de la gente tiene un enorme espectro de cosas dentro suyo. Me extrañaría mucho encontrar a una sola madre que, en cierto momento de su vida, no haya pensado «y qué tal si me voy dando un portazo». En la mayoría de los casos eso nunca ocurre, pero en «La hija oscura» nos encontramos con una mujer que sí lo hace. Espero que la película logre plantear ese aparente dilema de que, aun así, el espectador siga empatizando con el personaje”, apuntó.
La película fue también una experiencia muy singular para Dakota Johnson. La actriz de 31 años aseguró que “La hija oscura” ha desbloqueado algo dentro de ella, y siente que se abre un nuevo camino artístico por delante, una nueva ventana a su potencial. Dakota interpreta a Nina, una joven madre de vacaciones junto a su familia y objeto de fascinación de la protagonista, Leda. A medida que se va desarrollando la historia, Leda y Nina van construyendo un vínculo tenue y delicado que termina precipitándose hacia un final tan sorprendente como intenso.
“Maggie (Gyllenhaal) me permitió tener esta oportunidad y ejerció de guía a la hora de profundizar en mí misma y en mi trabajo”, dijo Johnson. “Ella me preguntó qué me parecía la película y me dijo «¿Estás contenta?», y yo respondí: «No, me siento honrada». Estoy asombrada por su trabajo y por las actuaciones en esta película. Es francamente honesta y una perspectiva cruda de la maternidad y del hecho de ser mujer”, opinó. “A veces me he sentido de manera muy similar a como se siente Nina, tan hambrienta de experiencias nuevas y de ser valorada, de no ser simplemente la chica linda en la playa. Ella quiere más. Quiere hincarle el diente a algo que pueda saciar ese hambre. Me siento así a menudo en mi carrera. Me pregunto: «¿Cómo podría ser mejor de lo que soy?» Quiero algo más profundo y oscuro, más real y honesto. Y siento que lo conseguí con esta película”, afirmó.