"La hija oscura": la herida invisible de la maternidad
Calificación: Muy buena. Intérpretes: Olivia Colman, Jessie Buckley, Dakota Johnson, Ed Harris, Peter Sarsgaard y Paul Mescal. Dirección: Maggie Gyllenhaal. Género: Drama. Emisión: Netflix.

Sábado 08 de Enero de 2022

Hay películas que nos producen un gran impacto en el momento de verlas, que nos movilizan enseguida. Y hay otras que nos atraviesan lenta y sigilosamente, como si nos estuviesen contando un secreto. “La hija oscura” pertenece a esta última categoría, y eso es algo que se festeja, sobre todo en esta época de tanta pirotecnia visual (y en una pantalla como la de Netflix). Maggie Gyllenhaal (a quien vimos brillar como actriz en “La secretaria” o en la serie “The Deuce”) hace su debut como directora y guionista con un tema incómodo y complejo, y sale airosa por la franqueza de su mirada y el tono sensible y a la vez austero que le imprime a la historia.

Tomando como base la novela “La figlia oscura” de Elena Ferrante, el filme se centra en Leda (Olivia Colman), una académica inglesa de 48 años que llega sola a una isla griega para pasar sus vacaciones. Todo va bien hasta que la tranquilidad del lugar se corta de golpe por la presencia en la playa de una familia numerosa, ruidosa y bastante prepotente. Leda tiene algunos entredichos con ellos pero después empieza a fascinarse con Nina (Dakota Johnson), una joven madre de esa familia a la que le cuesta lidiar con su hija pequeña. Observando a Nina, la protagonista comienza a recordar las experiencias con sus propias hijas que, según cuenta, en la actualidad tienen 25 y 23 años. En la mirada triste de Leda, sin embargo, se adivina que algo de su pasado la perturba muchísimo, hasta tal punto de comportarse de manera extraña y errática con su entorno.

La directora recurre a flashbacks muy estratégicamente ubicados para llevar al espectador a la juventud de Leda (interpretada por Jessie Buckley), donde la protagonista es una joven madre que debe repartir el tiempo entre la crianza de sus hijas, el estudio y las ambiciones de éxito académico. Las presiones en ese hogar son muchas, y una sola frase alcanza para describir el cuadro: “Me estoy ahogando” le dice escuetamente Leda a su marido, con esa angustia y esa impotencia tan propia de no poder con todo.

“La hija oscura” pone el dedo en la llaga sobre temas que no son muy abordados en el cine: las tensiones entre la maternidad y el tiempo que exige el desarrollo de la vocación, y la responsabilidad que implican los vínculos familiares versus la necesidad vital de independencia. Gyllenhaal no juzga a su protagonista, simplemente la retrata con sus deseos, sus contradicciones y las inevitables heridas que resurgen a través del tiempo. Y también expone con frontalidad el triste precio a pagar por tomar decisiones que no están avaladas por la mayoría de la sociedad.

Para llegar al resultado final Gyllenhaal cuenta con dos aliados fundamentales: la directora de fotografía Hélène Louvart (reconocida por su trabajo con Agnès Varda, Claire Denis y Alice Rohrwacher, entre otras) y sobre todo un elenco excepcional, donde se destaca como siempre Olivia Colman (seguramente será nominada al Oscar) y también la talentosa actriz irlandesa Jessie Buckley (“Pienso en el final”, “Chernobyl”). Colman le pone el cuerpo a Leda hasta hacerla creíble en cada mirada, cada rapto de ira, cada recuerdo que la desarma.

La Hija Oscura | Netflix | Tráiler Oficial Subtitulado