Jueves 22 de Julio de 2021
En 2018 “Un lugar en silencio” se convirtió en un inesperado éxito de taquilla y de crítica. El tenso thriller de terror escrito y dirigido por John Krasinski, y protagonizado por su esposa Emily Blunt, recaudó 340 millones de dólares a nivel mundial tras haberse realizado con un presupuesto de apenas 17 millones. Ahora, después de haberse postergado más de un año debido a la pandemia, llega por fin a los cines de Rosario “Un lugar en silencio: Parte II”, que se estrenó en mayo en Estados Unidos y también fue un suceso en la taquilla.
La espera por “Un lugar en silencio: Parte II” fue tan larga como la pandemia. Su estreno era inminente cuando la aparición del Covid-19 provocó el cierre de todos los cines de Estados Unidos. Había tenido su avant premiere el 8 de marzo de 2020 en Nueva York en medio de mucha emoción. Se anticipaba que recaudaría más de 50 millones de dólares en su primer fin de semana. Pero un retraso siguió a otro mientras Paramount Pictures y esta secuela esperaban la oportunidad de regresar a la pantalla grande. Si bien muchas otras películas se vendieron a servicios de streaming (incluyendo “Un príncipe en Nueva York 2” y “El juicio de los 7 de Chicago”, de Paramount), esperar la reapertura era esencial para John Krasinski. Su película no sólo es un espectáculo de ciencia ficción, también tiene un diseño de sonido envolvente y escalofriante.
“Para mí no era negociable. Diseñamos esta película para cines específicamente”, dijo el realizador en una entrevista reciente vía Zoom con Associated Press. “Dije que quería realmente esperar por los cines y me apoyaron desde el principio. Les doy mucho crédito por acompañarme desde temprano”, afirmó.
“Un lugar en silencio” (2018) seguía a la familia Abbott por una distopía en el norte del estado de Nueva York, donde criaturas con audición hipersensible acechan la tierra, cazando humanos sólo guiadas por el sonido. La secuela empieza justo donde termina la anterior. El personaje de Emily Blunt, Evelyn, no ha tenido tiempo de ser una completa Sarah Connor, porque los Abbott no tienen respiro. Ella y su familia —un recién nacido, su hijo Marcus (Noah Jupe) y su hija Regan (Millicent Simmonds)— están en movimiento buscando otro lugar donde quedarse. Han preparado una aterradora caja similar a un ataúd para el bebé, con un tanque de oxígeno y un aparato de respiración para poder moverse sin tener que preocuparse por sus llantos. La familia encuentra otro lugar y una cara que alguna vez fue amigable: Emmett (Cillian Murphy). Pero no está claro si se puede confiar en él o no, y en principio no parece querer ayudarlos.
El furor por la primera película hizo que creciera la presión por una secuela. “Yo estaba como que no, presérvala”, dijo Blunt en una entrevista anterior. “Paramount dijo «vamos a hacer una» seamos nosotros parte de ella o no. Creo que eso era lo que querían. Pero a John se le ocurrió la idea más indiscutible”, recordó. La idea de Krasinski era la siguiente: hacer de la joven Millicent Simmonds la protagonista. En la “Parte II”, los Abbott sobrevivientes se ven obligados a abandonar su hogar y, descalzos y de puntillas, salen en busca de otros humanos y tal vez algún santuario. El alcance y la escala de “Un lugar en silencio” se amplían mientras la historia sigue centrada en la familia.
“Si la primera fue una carta de amor a mis hijos, esta es una carta a mis hijos sobre lo que espero que sean en adelante en sus vidas, que es valientes y gallardos, no sólo por su propia felicidad sino también para generar un cambio real”, comentó el director.
En la primera, el personaje de Simmonds, Regan, encuentra una manera de derrotar a las criaturas usando sus audífonos para crear una retroalimentación intolerable para sus oídos. En la segunda, se torna aún más atrevida. “Sabía que ella podía llevar sobre sus hombros toda la franquicia”, dijo Krasinski. “Es una de las actrices más impresionantes con las que he trabajado. Es increíblemente talentosa, pero también muy inteligente en lo emocional”.
Antes de mostrarle el guión a Blunt, Krasinski llamó a Simmonds por Facetime para decirle que ella sería la protagonista. “Inmediatamente se tapó la boca sorprendida”, recuerda. “Se volvió hacia su madre y luego me devolvió una mirada tan heroica como su personaje. Vio a la cámara y dijo: «Lo haré»”, relató.
Simmonds, una actriz sorda de 18 años cuyos créditos incluyen “Wonderstruck” de Todd Haynes, se sorprendió por la oportunidad, pero decidió hacer lo mejor posible de un papel que, al mismo tiempo, dependía de su fuerza y la alentaban a tener más confianza en sí misma. “Como persona, soy un poco más tímida. Podría pasar a un segundo plano un poco más que Regan”, dijo Simmonds a través de un intérprete vía Zoom. “Pero interpretar a Regan realmente me ayudó porque ella tenía mucha confianza en sí misma, y eso realmente me afectó. En la primera película no tenía tanta confianza, era muy autocrítica y se culpaba a sí misma por muchas de las cosas que le sucedieron a la familia. Eso es algo que experimenté personalmente. Pensé: ¿Y si no fuera sorda? ¿Qué pasaría si yo fuera una «persona normal» entre comillas? Pero cuando Regan se convirtió en esta potencia en la segunda película, me di cuenta de que estaba usando lo que tenía, todos sus déficits, por así decirlo, como fortalezas”, observó. “Eso me dio una nueva perspectiva de mí misma. Pude mirarme y decir «no estoy rota, soy única, tengo algo que ofrecer y puedo aprovecharlo y usarlo como una ventaja»”, se explayó.
Las dos películas de “Un lugar en silencio”, donde el lenguaje de señas puede salvar vidas, son parte de una oleada de filmes recientes que representan auténtica y dinámicamente a personajes con discapacidad auditiva, incluyendo “El sonido del metal” del año pasado y “CODA”, de próximo estreno. Simmonds, quien durante la pandemia ayudó a crear tapabocas transparentes para poder leer los labios, cree que la industria del cine está progresando en la dirección correcta y que personas como ella no deberían sorprenderse de estar al frente de un éxito de taquilla. “Tenemos que empezar a preguntarnos «¿por qué no yo?»”, dijo la actriz.
Después de “Un lugar en silencio: Parte II”, John Krasinski le pasará la batuta al guionista y director Jeff Nichols (“Mud”, “Take Shelter”), quien se encargará de la tercera entrega de la saga.