"La casa de Bernarda Alba", una advertencia sobre los mandatos
El director Gonzalo Catalani destacó la vigencia del clásico de Federico García Lorca. La obra se presenta este sábado en el teatro El Círculo

Jueves 28 de Septiembre de 2023

La Compañía Teatral Cosa de Lenguas, en coproducción con el Teatro El Círculo, regresa a escena con “La casa de Bernarda Alba”, el clásico de Federico García Lorca, una de las obras más representadas y adaptadas del dramaturgo español. La cita será este sábado 30 de septiembre, a las 20, en el teatro El Círculo (Laprida y Mendoza).

Una sinopsis de la pieza indica que tras la muerte de su segundo esposo, Bernarda Alba se recluye e impone un asfixiante y riguroso luto durante ocho años, prohibiendo a sus cinco hijas salir de la casa y permitiendo únicamente casarse a la mayor de ellas, hija de su primer marido, con el joven más atractivo del pueblo. Este hombre, por su parte, se siente atraído por la menor de las hermanas lo que desata las pasiones reprimidas en una casa de mujeres sin hombres.

79429658.jpg

“La casa de Bernarda Alba” es una obra que explora temas como la opresión, la represión sexual, el deseo, la frustración y la lucha por el poder en una sociedad patriarcal. A través de la historia de Bernarda, sus cinco hijas, su madre y sus criadas, García Lorca muestra “cómo la falta de libertad y la represión pueden conducir a la desesperación y la tragedia”. Así lo asegura Gonzalo Catalani, el director y adaptador de la pieza que cuenta con las actuaciones de María Laura Carasatorre, María Christou, Maiki Classen, Celeste Elizondo, Marisol Martínez, Claudia Sabatini, Laura Sanchez, Luisina Suarez y Chunga Viale.

Minutos después del inicio del primer acto, Poncia, una de las criadas, da un pantallazo de la personalidad rigurosa de Bernarda. “Tirana de todos los que la rodean. Es capaz de sentarse encima de tu corazón y ver cómo te mueres durante un año sin que se le cierre esa sonrisa fría que lleva en su maldita cara”. Así la describe Poncia al comentar brevemente un episodio doméstico, y concluye: “Buen descanso ganó su pobre marido”.

Embed

Así, desde el inicio, Lorca de una idea de cuál es la atmósfera en la casa cuando narra en esa breve escena cómo son las jerarquías en lo de las Alba, con el patriarca recientemente muerto. Y las palabras de Bernarda, tras la muerte de su marido, son elocuentes en ese sentido y revelan que su conducta es también heredera de su propio pasado: “En ocho años que dure el luto no ha de entrar en esta casa el viento de la calle. Hacemos cuenta que hemos tapiado con ladrillos puertas y ventanas. Así pasó en casa de mi padre y en casa de mi abuelo”. La obra fue escrita en 1936, pero no pudo estrenarse ni publicarse hasta 1945, en Buenos Aires, y Catalani destaca la vigencia de un texto que, casi 90 años después, “representa a la sociedad actual desde la persistente discusión contra la opresión impuesta por los mandatos, no solo familiares, sino también religiosos y sociales”.

En ese sentido, el director añadió: “Más allá de la herencia cultural y de la mirada crítica del autor, no estamos muy lejanos aún de las primeras décadas del siglo pasado y de esta cronología, a veces cíclica, de los vínculos y sus mandatos. Nos ocurre frecuentemente al finalizar la función que se nos acercan espectadores y nos comentan «Yo tenía una tía…» o «A mi abuela le pasó tal o cual cosa…», explicó. Eso, añadió, sumado al persistente interés sobre la una obra y un autor “que concibe, a través de una poesía visceral, la verdad con la palabra pertinente para cada momento, participando tanto al espectador como al lector del drama que no puede evitar ser parte”.

79429656.jpg

El elenco dirigido por Gonzalo Catalani (centro) está integrado por María Laura Carasatorre, María Christou, Maiki Classen, Celeste Elizondo, Marisol Martínez, Claudia Sabatini, Laura Sanchez, Luisina Suarez y Chunga Viale.

El matriarcado de Bernarda Alba es riguroso, pero ¿lo es tanto como podría serlo un patriarcado, un concepto muy presente hoy en la conversación pública? ¿La imagen de la matriarca y el patriarca podrían intercambiarse? ¿El rigor de Bernarda es producto de su época?. Así responde el director esos interrogantes que interpelan al texto desde el presente: “Sin ninguna duda. La adaptación y la propuesta de esta puesta parten de un soliloquio de Bernarda en el texto original, que se mantiene, donde en realidad, y con el diario del lunes, ella es la primera víctima del patriarcado dentro de esa casa y «debe» montar este personaje, muchas veces representado casi caricaturesco, del rigor y el deber ser sin suponer opción. Ella no hace lo que quiere, hace lo que debe; como única verdad, sin darle lugar a la duda y omitiendo toda sororidad hasta incluso con ella misma”.

79429660.jpg

La obra se representa periódicamente en el ciclo “Hoy Tenemos Función” del Teatro El Círculo para estudiantes de colegios de Rosario y la zona, sumando este año funciones para público en general. Según Catalani, las generaciones más jóvenes son permeables a la propuesta: “Siempre nos sorprende el silencio, la escucha y la concentración de los adolescentes que abandonan sus celulares y su conexión con el exterior, durante la hora veinte que dura la función, y aceptan la convención dramática identificándose, más allá de los vínculos familiares, con las distintas personalidades de las hijas de Bernarda primando siempre Adela como la gran heroína rebelde en esta historia”.