Karina Jelinek dijo que no conoce a Lázaro Báez y que no entiende "nada" de lo que pasa
"Me conocen en bolas, vestida, llorando, no sé qué más decir, de política no entiendo nada", confesó la modelo antes de salir de su departamento donde regresó hasta que se aclare la situación de Leonardo Fariña.
Viernes 19 de Abril de 2013
Karina Jelinek transita días difíciles, desbordada por el escándalo de presunto lavado de dinero que involucraría a su esposo, Leonardo Fariña con el empresario kirchnerista Lázaro Báez. La modelo regresó al departamento donde vivía cuando era soltera y donde se encuentra acompañada por su hermana, y ayer antes de salir decidió hablar con los medios presentes.
“Yo lo amo. Leonardo está sufriendo. Todos estamos sufriendo. Ustedes que están acá laburando toda la noche, viendo si salgo o no. El pueblo está sufriendo, chicos. No conozco a Lázaro Báez, ¿qué voy a saber de política yo si apenas sé de la vida? Yo amo a Leo quiero creer en él y lo acepto como es, se suba a a un taxi o ande en bicicleta. Qué me importa, yo lo amo a él. Estoy esperando que se aclare todo esto porque me dolió la situación. Estoy confundida como todos ustedes”, dijo.
“Tengo que ir a trabajar. Estoy encerrada hace tres días. Me fui a dormir de una amiga, ya no sé qué hacer. Tengo que vivir yo también. Mis padres están preocupados. En su momento me voy a juntar a hablar con Leo porque somos dos personas simples. Por el momento estamos en un impasse. No entiendo nada de las acusaciones judiciales que le hacen a Leo. ¿Sabés de lo que entiendo yo? De moda, hago desfiles. En Intrusos vi a Leo, me pareció bien lo que dijo, fue bastante claro y me parece un chico muy inteligente, nada más”, siguió Karina.
Jelinek se sinceró al contar que se siente muy triste: “Estoy con mi hermana Violeta. Soy de Córdoba, hace 13 años estoy trabajando. Ya me re conocen. Me conocen en bolas (sic), vestida, llorando, no sé qué más decir. ¿Me puedo ir? Sigo teniendo el anillo de casada. La semana que viene es el aniversario de bodas, pero no estoy esperando el llamado de Leo. Todavía no pude hablar con él. Me están haciendo muchas preguntas, me estoy mareando. Lo extraño porque es mi esposo. Estoy esperando que pase toda esta tormenta. No sé dónde estará viviendo Leo ahora. Estamos en un impasse porque yo estoy confundida y él está aclarando sus cosas como corresponde”.