Miércoles 21 de Diciembre de 2016
El juez Alberto Baños procesó a Justin Bieber por robo, en el marco de la causa que se le sigue por un incidente registrado en 2013 en un boliche del barrio porteño de Palermo, en el que el cantante canadiense habría instigado a su equipo a quitarle el celuar a las personas que lo habían filmado.
En la resolución se afirma que el músico fue "instigador penalmente responsable de los delitos de robo simple reiterado, robo simple en grado de tentativa y lesiones leves", en relación a la sustracción de los teléfonos móviles de fans del artista en la disco Ink, en la ciudad de Buenos Aires.
El magistrado además acusó al personal del músico de haber golpeado a un reportero gráfico que intentó retratar a la estrella.
Tras el episodio, el cantante regresó al hotel Faena, donde, según relataron testigos, causó destrozos. Luego del incidente dejó su alojamiento y canceló el segundo recital que tenía previsto dar esa noche daría en la Argentina, dejando a sus fanáticos sin la posibilidad de verlo actuar.