Miércoles 14 de Noviembre de 2012
"Me gustaría llegar a compararme con las grandes compañías del mundo". Esa es la ambición de Julio Bocca, el gran bailarín que hoy encara con el mismo entusiasmo su tarea como director del Ballet Nacional Sodre de Uruguay. Compañía que mañana debutará en Argentina, en el Teatro El Círculo, como parte de los festejos por el 145 aniversario del diario La Capital.
Consultado sobre si alguna vez volverá a pisar las tablas como bailarín, Bocca no duda: "No", es su única y tajante respuesta. "Dirigir me gusta mucho, no sólo estar con los bailarines sino estar detrás de un escritorio con el sello, firmando, consiguiendo funciones. Por suerte se pudo armar un equipo muy interesante de trabajo. Es muy lindo, muy divertido, me gusta mucho y no extraño todo lo demás", sostuvo. Y hasta aseguró que su nuevo rol es más complicado que el trabajo que lo hizo mundialmente famoso: "Es mucho más simple estar en el escenario que hacerse cargo de la parte directiva, uno tiene que tomar decisiones y a veces uno es el malo".
Bocca eligió Rosario para debutar en Argentina como director artístico del Ballet Nacional Sodre, organismo dependiente del gobierno de Uruguay. La compañía se presentará mañana, a las 20.30, en el teatro El Círculo, con un programa mixto de danza clásica y contemporánea, durante el cual se estrenarán en el país dos obras interpretadas por un elenco de 35 bailarines, algunos de los cuales interrumpieron sus carreras en Europa para volver a bailar a Uruguay. Abrirán con una coreografía del venezolano Vicente Nebrada y seguiran con "el pas de deux de Cascanueces, con coreografía de Silvia Basilis; el pas de deux Trois, de El Corsario, de Anne Marie Holmes, luego haremos una obra de Nacho Duato", y cerrarán con una obra de la coreógrafa argentina Ana María Stekelman, que combina ritmos rioplatenses como el tango y candombe.
"Hay mucha gente joven y tienen que saber que tienen la posibilidad de trabajar en lo que les gusta, de tener un teatro como el que tienen y que no muchas compañías tienen, de tener estudios de ballet en las condiciones en las que tienen, una sala donde presentarse, un sueldo mensual... Es importante que reconozcan eso y que puedan devolver a la gente lo que se les está dando", sostuvo.
El gran bailarín aseveró que "la compañia tiene mucho que aprender, yo tengo mucho que aprender. Me gustaría poder llegar a compararme con las grandes compañías del mundo", y remarcó que la única forma de lograrlo es con trabajo y más trabajo: "Empezamos a fin de enero y no paramos hasta el 29 de diciembre, en esta carrera es la única forma de llegar y estar a determinado nivel. Después de los cuarenta ya vas a tener tiempo de hacer otras cosas". Lo dice Julio Bocca, que ahora va por más.