Jorge Drexler, un artista que sigue en movimiento
El músico uruguayo brilló en la despedida de la gira argentina, donde agotó localidades en las seis funciones del teatro Gran Rex porteño. Fue la presentación del disco "Tinta y tiempo", que incluyó un homenaje a Gustavo Cerati.

Martes 17 de Mayo de 2022

Jorge Drexler es el uruguayo residente en España más argentino que existe en el planeta. Lo afirma cuando en el tema “Movimiento” canta “yo no soy de aquí/pero tú tampoco/de ningún lado del todo/de todos lados un poco”. Es la esencia Drexler. Con esa impronta llenó seis teatros Gran Rex en Buenos Aires, en los dos fines de semana pasados (viernes 6 y 13, sábado 7 y 14, y domingo 8 y 15 de mayo), con localidades agotadas. “Es la primera vez que me sucede esto en una sola ciudad a lo largo de mi carrera”, dijo en la última de sus funciones ante público porteño y también de Río Negro, Rosario, Mendoza y San Juan, que se llegó especialmente para ver y oír a su ídolo en la presentación oficial del disco “Tinta y tiempo”.

  Tras la previa impecable del proyecto solista de su guitarrista y director musical Javier Calequi (Calequi y Las Panteras), Drexler se lanzó a un show que tuvo una puesta cuidada, no sólo desde la disposición escénica, sino desde el ensamble grupal. Con Drexler en el centro, una pantalla gigante de fondo, y los artistas dispuestos en semicírculo (una pianista, dos coristas, más tres músicos en guitarra, bajo y batería), la música fluyó sin estridencias, en un recorrido de los diez temas de su último disco más algunas joyitas de su discografía.

  Drexler interactuó con su público a lo largo de las dos horas de show. Regaló una versión acústica de “Raquel”, fuera de programa a pedido de una fan de la platea; hizo un ida y vuelta con las palabras y las rimas -en ese juego que mejor juega y que más le gusta hacer en sus canciones- y se corrió de buscar el aplauso fácil con los hits, a excepción de “Me haces bien”, “Inoportuna”, “Todo se transforma” ya en los bises, y “Era de amar”, que incluyó el estribillo de “Puente”, de Cerati, ya que en ese domingo 15 de mayo se cumplían 12 años de su último show.

La apertura con “Plan maestro” no fue casual sino conceptual. “El amor es el plan maestro” reza en el estribillo, y es el leit motiv de gran parte de este nuevo disco. Lo demostró en el amor de pareja (“Tocarte”), a sus hijos (“El día que estrenaste el mundo”), a su madre Lucero (“Duermevela”), y también a su vocación (“Amor al arte”).

Drexler parece un juglar, que va cantando sus disfrutes y también sus pesares, no exentos de ironía. La muestra es “¡Oh, algoritmo” , con un coro tan complejo como perfecto: “¿quién quiere que yo quiera lo que creo que quiero?”.

Entre la poesía y la reflexión, y con su música sin fronteras, Drexler sigue en movimiento.