"Indiana Jones y el dial del destino": Una aventura más para una industria insaciable
Calificación: Buena. Intérpretes: Harrison Ford, Phoebe Waller-Bridge, Mads Mikkelsen y John Rhys-Davies. Dirección: James Mangold. Salas: Nuevo Monumental, Hoyts, Showcase, Cinépolis y Del Centro.

Sábado 01 de Julio de 2023

La insaciable industria de las remakes, las secuelas y los spin-off no iba a dejar escapar a Indiana Jones. No señor. El famoso arqueólogo y aventurero creado por Steven Spielberg y George Lucas podría haber tenido su epílogo en la más bien floja “Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal” (2008). Pero no. ¿Por qué no crear una “despedida” para un personaje tan noble y querido como “Indi”? ¿Por qué no aprovechar que Harrison Ford todavía está en forma a sus 80 años? ¿Qué le cuesta a Disney poner a andar toda su maquinaria para semejante empresa? En principio costó bastante: pasaron varios guionistas y guiones fallidos, pasó la pandemia del Covid que retrasó los planes y pasó que Spielberg se bajó del proyecto. Sin embargo, como esta industria es imparable, todo se terminó resolviendo. El sillón del director lo ocupó el eficaz James Mangold (“Logan”, “Ford vs Ferrari), que también coescribió el guión, y así la última (¿será la última?) aventura de Harrison Ford, “Indiana Jones y el dial del destino”, acaba de llegar a los cines.

Es difícil entrar a ver “El dial del destino” sin una sensación de melancolía y nostalgia. Además, y de acuerdo con las críticas flojas que cosechó la película en el último Festival de Cannes, es inevitable ir con las expectativas bajas y no pocas dudas. Pero justamente lo mejor del film de Mangold es que uno se olvida de estas cuestiones a medida que avanza la nueva historia. El comienzo de la película es tan vertiginoso como tramposo: un Harrison Ford rejuvenecido con inteligencia artificial intenta escapar de los nazis en la Segunda Guerra Mundial. La tecnología es impresionante, sí, pero la acción nocturna es confusa y se notan las costuras... Trucos y polémicas aparte, la acción salta a 1969, con un Indiana aquí sí viejo y quejoso, que está a punto de separarse de Marion y pronto a jubilarse como docente.

En su último día de clases, el protagonista recibe una visita especial. Se trata de Helena Shaw (Phoebe Waller-Bridge), hija del arqueólogo inglés Basil Shaw, ex compañero de ruta de Indi. Helena está detrás del artefacto que obsesionaba a su padre: el Anticitera de Arquímedes, una antigua máquina que permitiría viajar en el tiempo. Y la chica le pide ayuda a Indi para tratar de encontrarlo. El problema es que detrás del aparato está también el científico nazi Jürgen Voller (Mads Mikkelsen), ahora trabajando encubierto para el gobierno de Estados Unidos, y además está el problema de que Helena no es lo que parece...

Más allá de lo rocambolesco de la trama, y de un final con gusto a poco, Mangold sabe muy bien cómo entretener contando una historia de aventuras a la vieja escuela. “El dial del destino” tiene vértigo, espectaculares escenas de persecución, guiños a la trilogía original y una cuota de humor (que no siempre es efectivo). El personaje de Phoebe Waller-Bridge se presenta como un gran contrapunto para Jones, y es tal vez el único hallazgo de la película. Mikkelsen compone a su villano de taquito. Y Ford está en forma, aunque parece con más ganas de colgar el látigo que otra cosa. La “orgía de nostalgia” que anticipaban algunas críticas no es tal. Acá la carga de nostalgia la pone el espectador, y cada uno sabrá cuán cerca se siente de este personaje que ya es legendario.

Indiana Jones y El Dial del Destino | Tráiler Oficial | Subtitulado