"Holy Spider": el femicidio como "purificación" social
La película se basa en un hecho real ocurrido en Irán en 2001. El film sobre un asesino serial de prostitutas, fue premiado en Cannes y representó a Dinamarca en las candidaturas a los Oscar 2023. Se estrena este jueves en el cine El Cairo

Jueves 09 de Febrero de 2023

“Holy Spider” (Araña sagrada) se estrena en Rosario precedido de 28 premios internacionales, entre ellos el de mejor actriz para Zar Amir-Ebrahimi en el pasado Festival de Cine de Cannes. Dirigido por Ali Abassi, cineasta nacido en Teherán y radicado en Dinamarca, el film se basa en un hecho real ocurrido en Irán sobre un asesino que en 2001 mató en la ciudad de Mashhad a 16 prostitutas al considerarlas impuras. Aunque finalmente no quedó seleccionado, el film fue el candidato de Dinamarca a mejor película internacional.

Según la sinopsis, el caso es investigado por una periodista que descubre que las autoridades locales no trabajan en resolver los casos, mientras que una parte de la sociedad se horroriza y otra considera al asesino como un héroe que quiso purificar la ciudad de sus pecados. El film se estrena hoy, a las 20.30, en el cine El Cairo (Santa Fe 1120). Las funciones se reiterarán el viernes, sábado y domingo y se exhibirá hasta el 24 de febrero en la sala pública. Los días y horarios se pueden consultar en elcairocinepublico.gob.ar.

Trailer de Holy Spider (Araña sagrada) subtitulado en español (HD)

Abbasi, que arrasó con la casi totalidad de los Danish Film Awards que se entregaron en Dinamarca este año, es también el director de varios episodios de la exitosa serie “The Last of Us”. Los premios son entregados cada año por la Academia de Cine Danesa y son el equivalente de los Oscar estadounidenses, los Bafta británicos y otros galardones otorgados por las instituciones oficiales de la industria de distintos países.

La película de Abbasi se estrenó en Cannes sólo seis meses antes de la muerte de la joven Mahsa Amini luego de ser detenida por la llamada “policía de la moral”. En una entrevista con el portal Cineuropa realizada con motivo de la presentación del film en el Festival Internacional de Cine de Estocolmo, el cineasta explicó cuál es su implicación personal en ese contexto. “En realidad, soy un mal portavoz de cualquier cosa o persona, y no me veo como un representante de los iraníes. Pero esta situación en particular pide medidas extraordinarias. Parece 1942, luchando contra la Alemania nazi. No hay espacio para considerar si esta o esa declaración es de buen gusto o si se está volviendo demasiado política. Si puedo quitarme el zapato y arrojárselo a alguien, lo haré; si puedo vestirme como un vampiro mulá en una proyección en Londres, lo haré; si puedo causar inquietud en una protesta frente a la Embajada de Irán en Estocolmo, lo haré. Por otro lado, si me mantengo alejado de cualquier tema político, esto es, en sí mismo, una clara elección política”.

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El director Ali Abassi (segundo desde la derecha) junto al elenco durante la presentación del film en el pasado Festival de Cine de Cannes.

Al ser consultado por su situación actual si quisiera regresar a Irán, respondió: “No puedo. Cuando nos denegaron la autorización para grabar en Irán, nos fuimos a Turquía, pero después de la presión de Irán, los turcos nos echaron. Grabamos en Jordania, y volvieron a ponerse en contacto, solicitando ver la película «para evitar posibles consecuencias». Les dije: «Por supuesto, si quieren venir a verla a Alemania, son bienvenidos». Respondieron: «Eso es complicado, ¿podríamos reunirnos y verla en Turquía?». Les dije: «Sí claro, ¿y así pueden aprovechar para secuestrarme, verdad? Gracias, pero no»”.

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Ali Abassi nació en Teherán y está redicado en Dinamarca.

Sobre el carácter directo de su respuesta, mencionó: “Mi carácter me haría el peor diplomático, que en parte proviene de donde vengo, un lugar de una falta de transparencia frustrante. Nadie dice lo que piensa, y todos se van por las ramas. Para mí, la vida es demasiado corta, sobre todo cuando te enfrentás a problemas evidentes y considerables. Para mí, tratás un problema de esas características de la manera más directa y simple que puedas. Regla número uno: no mentir. Y nada de esa tontería de la lectura entre líneas que permea la cultura iraní. Mis líneas son lo que leés: todo está allí, sin nada en medio”.