"Hasta los huesos": Busco mi destino (entre caníbales)
Calificación: Buena. Intérpretes: Taylor Russell, Timothée Chalamet, Mark Rylance, Chloë Sevigny y Jessica Harper. Dirección: Luca Guadagnino. Salas: Cines del Centro, Showcase, Hoyts y Cinépolis.

Sábado 03 de Diciembre de 2022

El director italiano Luca Guadagnino enamoró a todos (o casi todos) en 2017 con “Llámame por tu nombre”, la película que narra la historia de amor e iniciación sexual entre un adolescente (el papel que consagró a Timothée Chalamet) y un hombre adulto. Después el realizador firmó una personal remake de “Suspiria” y también se lució con la serie de HBO “We Are Who We Are”. Este año Guadagnino regresó a los cines con una película que fue premiada en el último Festival de Venecia pero que también levantó polémica y le valió el rechazo de algunos críticos. Y es así. “Hasta los huesos” no es un film para todos los públicos. Y tampoco es el mejor trabajo del director italiano de 51 años (que suma siete largometrajes).

Basada en la novela “Bones and All” de Camille DeAngelis, “Hasta los huesos” es una extraña cruza entre una historia de amor adolescente, una road movie y un film de terror violento y sangriento. La trama comienza con Maren (Taylor Russell, una revelación), una chica de 18 años de origen humilde que, de vez en cuando, no puede evitar el impulso de comer carne humana. Abandonada por su padre (que ya no soporta huir de pueblo en pueblo por la condición de caníbal de su hija), Maren se larga sola a las rutas de Estados Unidos con el objetivo de buscar a su madre, tal vez la fuente de todos sus males. Pero en el camino se encuentra con dos antropófagos como ella: Sully (un brillante Mark Rylance), un veterano que mete miedo, y Lee (Chalamet, otra vez), un flaquito que conecta con la chica y la acompaña en su búsqueda.

En “Hasta los huesos” el canibalismo es una especie de enfermedad genética y funciona como una adicción. Guadagnino impone su esteticismo a las escenas con sangre y vísceras, entonces no hay planos que resulten una provocación gratuita. El director está más interesado en mostrar la deriva y la desesperación de sus criaturas en una América inhóspita y salvaje (son los años 80, en la era Reagan) y en ese sentido se nota la influencia de films como “París, Texas” o “Badlands”. Incluso hay una tensa escena nocturna de los protagonistas junto a dos extraños que remite a “Easy Rider” (“Busco mi destino”). La mezcla de géneros no siempre juega a favor de la película, que en ciertos pasajes se dispersa y pierde potencia, pero el realizador italiano apuesta más al riesgo que a las fórmulas conocidas.

HASTA LOS HUESOS - Tráiler Oficial