Viernes 11 de Noviembre de 2022
En la última gala de nominaciones de Gran Hermano se vivieron muchas sorpresas. En primer lugar, luego de la eliminación de Mora del programa, Lucila, la participante conocida como "la Tora", se alió a Juan y a Juliana para votar todos a las mismas personas, aprovechando que Lucila llegó a tiempo para realizar la nominación espontánea, lo cual le daba más votos.
Pero el reglamento de la casa es muy claro: el complot está prohibido, y como ya ocurrió una vez en esta temporada, Gran Hermano entró a la casa para explicar una vez más que ese tipo de acciones tienen una sanción, que no deben repetirse y que por eso los votos de los participantes que complotaron contra el resto fueron eliminados.
Ahora bien, Lucila, ganadora de la prueba del líder tenía como ventaja, además de la inmunidad esa semana, el derecho de salvar a algún compañero de la placa. Sin embargo, al momento de realizar el complot, la Tora se acercó a un compañero bajo la advertencia de que no llevaba puesto el micrófono y le habló al oído. Esa acción también está prohibida excepto en ocasiones de descanso, higiene personal y recreación en la piscina.
Es por esto que la Tora recibió una nueva sanción junto a la advertencia de que eso no se puede volver a repetir. La participante, expuesta ante sus compañeros, fue sancionada con la prohibición de salvar a alguno de sus compañeros. De este modo, la placa quedó igual, con la nueva nominación de Alfa quien también fue sancionado por unos repudiables dichos contra su compañera Coti Romero.
Toda esta situación disparó muchas polémicas. En primer lugar, muchos argumentan que la persona que cometió la sanción fue la Tora y, sin embargo, el poder de salvar a alguien no la beneficiaba directamente a ella, por lo que la sanción tampoco fue demasiado dura.
También se generó gran controversia por la nominación de Alfa, ya que en otras ocasiones también se vivieron situaciones de acoso o bullying frente a otros compañeros y Gran Hermano no actuó. Habrá que esperar al domingo para ver plasmada la voluntad del público en la eliminación del próximo expulsado del reality.