Aadam Jacobs empezó a hacer grabaciones piratas en 1984. Hay recitales de Nirvana, REM, The Cure, Pixies, Depeche Mode y cientos de otras bandas que años más tarde se volverían famosas
Martes 14 de Abril de 2026
El 8 de julio de 1989, Aadam Jacobs escondió en su bolsillo una grabadora de casetes Sony y fue a ver a una prometedora banda de rock en Chicago. En la grabación se escucha la presentación del cantante, un desprolijo muchachito de 22 años: "Hola, somos Nirvana, somos de Seattle". Y luego quedó registrado todo el recital del entonces cuarteto que acababa de lanzar el disco "Bleach", cuando todavía faltaban dos años para "Nevermind" y el arrollador éxito de "Smells Like Teen Spirit".
Esta es apenas una de las más de 10.000 grabaciones piratas que hizo Jacobs durante cuatro décadas, que ahora están siendo catalogadas, digitalizadas y subidas a Internet Archive, en una colección invaluable donde aparecen miles de músicos independientes y muchísimas bandas que luego alcanzarían la fama.
La colección de Aadam Jacobs (al que algunos llaman Chicago Tape Guy) es un tesoro digital para los amantes de la música, especialmente para los fans del indie y el punk rock de la década de 1980 hasta principios de los 2000. La colección incluye actuaciones de los inicios de la carrera de artistas alternativos y experimentales como REM, The Cure, Pixies, The Replacements, Depeche Mode, Stereolab, Sonic Youth y Björk, por nombrar a algunos.
Jacobs fue comprando equipos más sofisticados y grabó más de 10.000 conciertos. Pero semejante tesoro debía compartirse con el mundo, por lo que un grupo de voluntarios de distintos países se encarga de que el público tenga acceso a esos archivos. El trabajo es arduo y lento, pero poco a poco hay cada vez más material en Internet Archive, donde se puede reproducir en streaming o hacer descargas gratuitas.
Jacobs tenía muchos casetes grabados con música de la radio, hasta que alguien le sugirió una idea transgresora. "Un tipo que me dijo: podés llevar la grabadora a un concierto, a escondidas, y grabar el espectáculo. Y así empecé", recordó este hombre de 59 años, que arrancó a registrar cintas piratas en 1984 con una grabadora que le prestó su abuela.
Luego compró un walkman de Sony, y alguna vez un técnico de sonido le permitió conectar su casetera hogareña. Más tarde usó cintas de audio digital (DAT) y finalmente tuvo su primera grabadora digital.
Jacobs no se considera un archivista ni un obsesivo, sino que se denomina apenas un aficionado a la música. Pensó: igual voy a ir a todos esos shows, ¿por qué no grabarlos?
Así se convirtió en una "pequeña celebridad" en Chicago, hasta que la cineasta Katlin Schneider lo popularizó con un documental en 2023. Esto hizo que un espectador se pusiera en contacto con Jacobs para ofrecerse a colaborar en la digitalización de toda esa música y subirla a la web. "Antes de que todas las cintas dejaran de funcionar por el paso del tiempo y se desintegraran, finalmente acepté", contó Jacobs.
Una vez al mes, Brian Emerick viaja hasta la casa de Jacobs para recoger entre 10 y 20 cajas, cada una con 50 o 100 cintas. Luego convierte las grabaciones analógicas en archivos digitales que otros voluntarios (una docena de personas en Estados Unidos, Inglaterra y Alemania) mezclan y masterizan para luego subirlos a Internet Archive. Emerick calcula que digitalizó al menos 5.500 grabaciones desde finales de 2024 y que tardará algunos años más en completar el proyecto.
La mayoría de los músicos que aparecen tocando en las grabaciones está de acuerdo con que se rescate del pasado esos show. Y está el caso de The Replacements, que tomaron parte del material grabado por Jacobs y lo convirtieron en un disco oficial en vivo. Pero hubo también un par de músicos que pidieron que se retire su material, invocando los derechos de autor.
Jacobs dijo que no tiene problemas en retirar alguna grabación de la colección cuando recibe una queja. “Es que es más fácil pedir disculpas que pedir permiso”, deslizó.