Game of Thrones, el oscuro objeto del poder
Hoy, a las 22, por HBO, se emitirá el primer capítulo de la quinta temporada de “Juego de Tronos”, que promete ser más cruda, sangrienta y siniestra que las cuatro ediciones anteriores.

Domingo 12 de Abril de 2015

Las profecías tardan, pero se cumplen. Eso esperan todos los fanáticos de “Game of Thrones”, un fenómeno en la televisión mundial y la serie de mayor audiencia de HBO. “El invierno se acerca”, frase icónica de la ficción épica, asoma cada vez más como una realidad. Hoy, a las 22, por HBO, se emitirá el primer capítulo de la quinta temporada de “Juego de Tronos”, que promete ser más cruda, sangrienta y siniestra que las cuatro ediciones anteriores.

   “Game of Thrones”, según Pablo Manzotti en su libro “Seriemanía”, “se trata de una historia de lucha por el poder entre distintas familias y reinos medievales -aunque con elementos de la ciencia ficción- enrolados en la luz y en la oscuridad”. El autor, que lanzó este material para reflexionar acerca del fenómeno de las series a nivel mundial, agregó que “al igual que «The Walking Dead», «Game of Thrones» es una de las series que abren la nueva década y, de alguna forma, sientan la base de la producción en ficción y los nuevos límites de las series”.

   Y este gran presente de las ficciones seriadas a nivel planetario se refleja en el lanzamiento de esta quinta temporada, que promete ser una de las más impactantes. Después de las sorprendentes muertes de la cuarta temporada - Joffrey, Tywin, Oberyn y Shae - la nueva etapa comienza con un vacío de poder que los grandes protagonistas de Westeros y Essos intentarán llenar.

   La batalla por los siete reinos sigue en pie, y eso seduce cada día más. “No podría explicar por qué el programa gusta tanto”, dijo Peter Dinklage a Rolling Stone. “«La guerra de las galaxias» o «El señor de los anillos» están basadas en los grandes mitos, toda la cosa de Joseph Campbell, el bien contra el mal. Nuestro programa es mucho más ambiguo. Es más bien la antítesis de eso, cosas que no son ni blancas ni negras”, dijo quien le da vida a Tyron, un personaje tan temible como bondadoso.

   La quinta temporada de “Game of Thrones” fue por todo en cuanto a la producción. Fue filmada en Croacia, España e Irlanda a través de 151 sets durante 240 días de producción, e incluyó la participación de 166 actores, más de 1.000 personas en el equipo de producción y 5.000 extras, como para demostrar que no se andan con chiquitas a la hora de invertir.

   Basada en los exitosos libros de fantasía de George R.R. Martin, en esta historia épica en el mundo de Westeros, ambiciosos hombres y mujeres viven en un lugar donde el verano y el invierno pueden durar años. La quinta temporada, compuesta por 10 episodios, promete revelar importantes secretos de los libros.

   Con los protagónicos de Emilia Clarke (Daenerys Targaryen); Peter Dinklage, quien ganó el Emmy por interpretar a Tyron; Liam Cunningham (Davos Seaworth) y Kit Harington (Jon Snow), se sumarán para este nuevo ciclo el experimentado Jonathan Pryce, en el rol de High Sparrow, y Alexander Siddig, como Doran Martell, el príncipe de Dorne, entre otros.

   Para Cunningham, “Game of Thrones” tiene un punto alto en la atracción del televidente a partir de las coincidencias de la trama de poder con algunos aspectos de la política actual. “Es una de las cosas que hace que sea tan grande. Quiero decir, si a algunas de estas historias en esta temporada se les cambia el nombre de los personajes por ciertos políticos que vemos a diario, es la vida real”, indicó.

   Y agregó al respecto: “Supongo que a la política y los negocios se entra por las razones correctas; se quieren conseguir objetivos, quieren ganarse unos billetes y dejar un legado. Sin embargo, cuando se juega el juego, lo que hay que hacer para mantenerse, eso destruye la verdadera razón por la que querías hacerlo en primer lugar. Eso destruye las almas de los hombres”.

   La serie, durante cuatro temporadas, se ha dedicado a contar los hechos de los primeros cuatro libros de la saga, e incluso se ha adelantado en algunos aspectos a los acontecimientos del quinto.

   La cuarta temporada tuvo como principal protagonista a la familia Lannister. El hecho de que Tyrion asesinara a su padre, Tywin, dio un giro necesario a la historia del personaje, quien sobre el final de esa temporada se dirigía a Braavos de la mano de Varys, quien también huía de sus propios fantasmas, pero principalmente de los alojados en la capital, Desembarco del Rey.

   Uno de los momentos más brutales de la temporada pasada fue cuando el príncipe Oberyn Martell se enfrentó a Gregor Clegane. Luego de que la víbora roja parecía que iba a derrotar a este gigante, la batalla dio un giro inesperado, algo muy habitual en esta serie, y quizá el tono que atrapó y sigue atrapando a sus fans.

Cristina la eligió. Tan fuerte es la popularidad de esta serie, seguida por unos 18 millones de espectadores en todo el mundo, que hasta la misma presidenta Cristina Fernández de Kirchner, twitteó en 2013 que la Madre de Dragones, el personaje de Daenerys Targaryen que interpreta Emilia Clarke, era su preferida. Y bastó y sobró para los medios opositores se encargaran de interpretar los motivos ideológicos de las simpatías de la primera mandataria hacia una de las protagonistas de esta ficción.

   En el primer capítulo de hoy llamado “The Wars to come” (que por segundo año consecutivo también se verá en Cinemax), los sucesos ocurrirán lentamente, en una apuesta a una nueva estrategia narrativa. Aunque decenas de miles de fans ya sueñan con que desaparezca alguno de los personajes principales, como ocurrió en el primer capítulo de la temporada pasada, todo indica que el suspenso le ganará al dramatismo, aunque sin mezquinarle sexo y sangre.

   “Game of Thrones” es “una de las producciones y adaptaciones más ambiciosas que ha tenido la televisión en su historia”, destacó Manzotti en el capítulo especial dedicado en su libro. Sólo basta prender la tele esta noche, a las 22, para comprobarlo una vez más, mientras “el invierno se acerca”.