Estelares: "Este disco viene de mi infancia en un pueblo muy pequeño"
El líder del grupo, Manuel Moretti, habló de su nuevo álbum, "Las Lunas", que muestra el costado más romántico de la banda platense.

Domingo 25 de Agosto de 2019

A tres años de su último disco de estudio, Estelares volvió a la carga con un nuevo trabajo, "Las Lunas", un álbum que ratifica su vocación por la canción rockera y que los descubre en su costado más romántico. "Hice muchos discos siempre yéndome: éste es el primer disco que hago quedándome, confiando", dijo Manuel Moretti, el líder del grupo platense.

El álbum, que se presentará oficialmente el 7 de septiembre en el teatro Gran Rex de Buenos Aires, comienza con el tema "Hecho un mono", que incluye interesantes arreglos de bronces y una buena base, mientras Moretti recurre al humor y al sarcasmo para contar un viñeta moderna con foco especial en una relación. "Ríos de lava" lo tiene al cantante y letrista exhibiendo toda su veta romántica al estilo Lonardo Favio o Nino Bravo con un estribillo muy bien logrado, al igual que su solo de guitarra y los hermosos arreglos del guitarrista Víctor Bertamoni.

Moretti, Bertamoni y el bajista Pali Silvera (que son el núcleo del grupo) están acompañados en este disco por Javier Miranda (batería), Eduardo Minervino (teclados y coros) y Guillermo Harrington (guitarra y coros), que le dan una construcción sonora muy rica a la banda.

Moretti charló con Télam sobre el regreso de Estelares y explicó por qué sus nuevas canciones están inspiradas en la vida cotidiana de su hogar y en el pueblo de su infancia.

—¿Por qué el título "Las Lunas" y por qué el dibujo de la tapa?

—El dibujo de la tapa es de un gran artista e ilustrador, que es Juan Soto. El tenía un dibujo que era una pantera que corre a una tigresa en un universo nocturno en un bosque y detrás hay una luna gigante. Me mostró el dibujo y eran las lunas, no tuvo más que subir otra luna para que no sea una única. La idea del título del disco son dos acepciones. La primera es el paso del tiempo, como lo narraban nuestros ancestros conforme pasaban las lunas y lo que a uno le pasaba conforme pasan las lunas, y la acepción más real es la de la femineidad. "Las lunas" es un símbolo muy lindo referido al desprendimiento de lo femenino, así que me encantó. Es un disco que en parte, por el universo emocional, tiene que ver con mi mujer y con mis hijas. Gran parte de cómo comienza y el ámbito en que se generó este disco tiene que ver con ellas. Los demos originales son muy matinales, soy yo laburando mientras mis hijas iban al colegio. Es estar disfrutando mi cotidianeidad con mi familia, que son tres mujeres.

—Hay una coincidencia temporal: este es un disco líricamente muy romántico y Bruce Springsteen también sacó recientemente un disco romántico relajado, eliminó todas las guitarras y baterías estridentes y se puso en la línea de Roy Orbison, Chris Isaak o Harry Nilsson. ¿Por qué en determinado momento les pica el bichito del romanticismo?

—Te puedo decir que en mi caso es porque lo sentí así, sentí que quería trabajar con melodías. Cuando comencé a componer sentía que había algunas melodías dando vueltas y me quise poner a jugar con las melodías sin presionar a las letras. De hecho, grababa los demos, me ponía auriculares y me ponía a improvisar. Que las imágenes de esas mañanas funcionen sobre mí me llevó a mi infancia, a cómo disfruto de mis hijas y de mi mujer, porque antes estaba yo con mis fantasmas. El otro día fui a ver la (última película) de Almodóvar ("Dolor y gloria") y es igual, es un viaje hacia su propia infancia y la interconexión cuando conectás el que fuiste, el que no se quiso, el que tuvo un montón de problemas y el que se acomoda de nuevo y ahora disfruta. Es algo así lo que ahora siento y quizás es algo que tiene que ver con la cantidad de lunas vividas (risas).

—¿Cuan romántico es La Plata y cuan romántico es tu Junín natal?

—La Plata es tremendamente romántica, pero este disco viene de mi infancia en Agustina, que es a 20 kilómetros de Junín, donde vivían mis cuatro abuelos y es un pueblo de 300 habitantes. ¿Sabés cómo era ese pueblo? Muchas mariposas, árboles muy grandes, muchos horneros, muchos colibríes, muchos benteveos... una vida con mucho aire. Eso está todo el tiempo cruzado en el disco, por eso la canción "Horneros cantantes" y por eso la imagen que todo el tiempo tengo de que es un disco matinal y familiar: yo muy dueño y señor de la casa a la mañana con ventanales y hermosas plantas, hermosos pájaros y hermosas melodías jugando.

—Cuando hablás de lo romántico, ¿es un lugar que te gusta el del crooner?

—La verdad es la siguiente: me gusta cantar ahora. Se lo debo a mi coach Raúl Cariola, el cantante de Santos Inocentes y coach de Gustavo Cerati, de Ricardo Mollo y de varios más. Le debo a él estar contento con cantar, entonces estoy cantando. Andrés (Calamaro) fue muy generoso con el disco, me dio una devolución por mensajes, y una de las cosas que pescó es "qué bien estás cantando". Fue muy elogioso, una alegría. Este es un disco donde estoy muy bien con la voz, quería cantar. Y eso se lo debo a Raúl Cariola.