Lunes 21 de Mayo de 2012
"Me ha tocado hacer a mujeres desesperadas", dijo Muriel Santa Ana, quien afirmó que el personaje de la ficción con la que vuelve a la pantalla chica es "bien diferente de lo que hacía hasta ahora". Ella es una de las protagonistas de "El donante", una miniserie de 13 capítulos, que está encabezada además por Rafael Ferro y Carlos Belloso, más las actuaciones de las bellas María Alche y María Carámbula. La ficción no empezó y ya disparó polémicas (ver aparte).
La comedia, que se verá por Canal 5 mañana a las 22.15, es una coproducción de Telefe y Eyeworks Cuatro Cabezas, que ganó el concurso Ficción para Todos propuesto por el Incaa en 20111. Es la primera incursión en la ficción de esta importante productora a nivel nacional, ya que tanto en Chile, Italia y España ya había experimentado con el género.
"El donante" cuenta la historia de Bruno (Rafael Ferro), exitoso y millonario ingeniero, recientemente viudo y sin hijos. El tiene una vida social acotada, que se reduce a sus mejores amigos, el matrimonio compuesto por Raúl (Carlos Belloso) y Eva (Muriel Santa Ana) y a alguna amante ocasional. Pero el día de su cumpleaños número 45, todo cambia para siempre. Es que en su juventud, Bruno solía reunir algún dinero mediante donaciones de esperma. Ese pasado olvidado se convierte en presente cuando Violeta (María Alche) se empecina en conocer al hombre que le permitió a su madre (María Carámbula) concebirla. Violeta finalmente da con Bruno y juntos emprenden un camino en el que descubren que hay 144 casos de éxito; 144 jóvenes que llevan el ADN de Bruno. Con la verdad descubierta y obsesionados por conocerlos, en cada capítulo Bruno y Violeta saldrán en busca de uno de ellos. Ahí se dispara la nueva vida de "El donante". Y aquí Eva, su amiga más fiel, será clave en la historia.
—¿Te tocó componer un personaje distinto a los que hiciste en "Lalola" y "Ciega a citas"?
—Y sí, el personaje es bien diferente de lo que me vieron hacer hasta ahora. Supuestamente se trata de una mujer madura, porque siempre me tocan mujeres inmaduras. Eva es bastante diferente, por empezar porque es madre y médica. Nunca me había tocado ser madre de un hijo adolescente y una niña pequeña y a la vez dueña de una clínica, donde conoció en su juventud al personaje de Rafa (Ferro) y (Carlos) Belloso.
—Hacés de mejor amiga de un hombre que de la noche a la mañana descubre que podría tener 144 hijos. ¿Cómo hacés para ayudarlo?
—Lo que pasa es que ella también está en problemas, lo que le pasa a él también me afecta a mí, estoy directamente ligada con el conflicto que plantea el programa. Y al ser dueña de la clínica el conflicto de este donante la dejará involucrada.
—¿Más allá de que las donaciones son anónimas, el fantasma de que te pueden reclamar tu ADN es una gran duda para cualquier donante?
—Yo supongo que sí, la gente que hace donaciones de óvulos o de esperma en algún momento se lo preguntará, pero, bueno, ya estamos pensando cosas que piensan otros. Yo me lo pregunto sobre el tema que me toca, que son donaciones de esperma, y esas donaciones cuando nacen son personas, como el personaje de María Alche.
—El tema que plantea la ficción es más dramático de lo que parece.
—En el primer capítulo hay un planteo que es muy interesante y da mucho que pensar. Permanentemente en el diario salen casos de chicos que buscan a padres, y hace unos días en La Nación salió un video de la hija del periodista Marcelo Zlotogwiazda, nacida por donación de óvulos, y es una adolescente divina que lucha por sus derechos de identidad. Es muy impactante escuchar a un hijo hablar así.
—De todos modos, esto está planteado desde la comedia y el humor sostiene el cuadro dramático.
—Sí, nunca se ve desde el drama, la ficción está apoyada desde la mirada del protagonista, del donante, que se enfrenta a 144 posibles hijos y que no sabe si los va a conocer o no a todos.
—¿Te sientan más cómodos para interpretar los personajes de comedias?
—No sé, me siento bien haciendo otro tipo de géneros también. La comedia tiene muchas contradicciones y en esas contradicciones se hace más gracioso el personaje. Que digas una cosa y hagas otra o que pienses que tenés todo bajo control y se te cae todo a pedazos, como le pasa a mi personaje, que es un personaje desesperado también, me ha tocado hacer mujeres desesperadas.