Viernes 27 de Junio de 2008
"Cuando usé la expresión «Igual a mi corazón», inmediatamente percibí que no hablaba del mío en particular sino que era el de todos, como si fuera algo constitutivo de la condición humana. Pero al mismo tiempo por qué no decir que afirmativamente se refiere a mi corazón, un corazón que no quiere desmayar, que se sostiene entre espinas y que tiene la misma luz de la flor del chañar. De todos modos, no podría afirmar solamente que mi corazón es algo ligado al sentimiento, sería una injusticia porque yo he tenido una vida sufrida y a la vez profundamente feliz".
La frase corresponde a Liliana Herrero y lo dice a corazón abierto. Es la lógica que marca el disco, en el cual aparecen perlitas como "La casa de al lado", en una interpretación memorable; "Zamba del arribeño", en un dueto con Mercedes Sosa, en el que se mimetizan las voces y "Brillantina de agua", con el aporte colorido de Liliana Vitale y Lisandro Aristimuño.
"Zonko querido", última canción compuesta por Pepe Núñez, es otro hallazgo del disco. Zonko significa corazón en quechua y tiene la paradoja de que el autor murió por un problema cardíaco. Aquí se destaca Lilian Saba en piano.
En el disco se lucen las guitarras de Matías Arriazu, la sutil percusión de Mariano Cantero y el arreglo de guitarras en "Chañarcito"de Ernesto Najer, quien coprodujo el CD junto con Liliana Herrero.