Jueves 09 de Febrero de 2023
El 11 de febrero de 2012 el mundo se conmovió por la temprana muerte de Whitney Houston, la cantante que se llegó a conocer como “La Voz” y que se convirtió en una súper estrella de los años 80 y 90 con la venta de más de 170 millones de discos. La vocalista, que falleció trágicamente a los 48 años, fue la artista femenina más galardonada de todos los tiempos, y sus grandes hits se escuchan hasta el día de hoy. Sin embargo, las nuevas generaciones tal vez no comprendan la magnitud de su leyenda, y eso es justamente lo que la biopic “Quiero bailar con alguien” (I Wanna Dance With Somebody, como la canción), quiere recuperar.
La película, que se estrena hoy en los cines de Rosario, está protagonizada por la actriz británica Naomi Ackie, que saltó a la fama por su papel de Jannah en “Star Wars: El ascenso de Skywalker”, y también tuvo una participación en la notoria serie “The End of the Fucking World”. La dirección corrió por cuenta de la joven cineasta Kasi Lemmons, y el guión es de Anthony McCarten, quien estuvo detrás de “Rapsodia Bohemia”.
“Quiero bailar con alguien” refleja la vida de Whitney Houston desde que era una talentosa niña que cantaba en el coro en la Iglesia Bautista New Hope, en su Nueva Jersey natal, hasta su turbulento matrimonio con el cantante Bobby Brown (interpretado por Ashton Sanders). La película muestra cuando fue descubierta por el productor y ex presidente de Arista Records Clive Davis (Stanley Tucci), en el club nocturno de Nueva York Sweetwater’s, gracias a que su protectora madre Cissy Houston (Tamara Tunie), lo vio entre el público y le dijo a su hija que cantara “The Greatest Love of All”.
Algunos momentos claves en su carrera aparecen en escena, como su presentación en televisión durante “The Merv Griffin Show” (1983) o los American Music Awards (1993). Las polémicas también formaron parte de su historia, ya que su padre John Houston (Clarke Peters) la demandó en 2002 por 100 millones de dólares al argumentar que no se le pagaron sus honorarios como manager.
La directora Kasi Lemmons elige no explayarse demasiado sobre los peores años de la adicción a las drogas de Houston, o los escándalos más sensacionalistas. Su célebre declaración de 2002 de “el crack es berreta”, por ejemplo, no aparece. Sin embargo no se puede evitar el hecho de que la historia de la cantante es devastadora, y siguió siéndolo después de su muerte por “ahogamiento accidental” en una bañera en 2012 (a causa de una enfermedad cardíaca y el uso de cocaína). Su única hija, Bobbi Kristina, murió en circunstancias similares en 2015, a los 22 años.
Lo que sí aparece en “Quiero bailar con alguien” es su censurada relación con Robyn Crawford (interpretada por Nafessa Williams), su mejor amiga durante la adolescencia. La cantante y Crawford fueron novias en los primeros años profesionales de Houston, a pesar de la oposición de los padres de la futura estrella. Whitney rompió esta relación poco después de firmar su contrato discográfico con Arista. Pero Robyn Crawford aceptó permanecer al lado de Houston no sólo como asistente creativa, un trabajo que la cantante creó para tenerla cerca, sino como persona de confianza y barrera contra el mundo. Y esto pasa hasta que llega Bobby Brown, y ese es el conflicto en el que se basa la película.
“A todos nos gusta lo binario de lo bueno y lo malo”, dijo Naomi Ackie en una entrevista con el diario inglés The Independent. “Pero creo que una puede ser muchas cosas al mismo tiempo. Cuando pienso en Whitney, sí, obviamente están las drogas y su problema de adicción. Pero en comparación con lo mucho que nos dio musicalmente, y especialmente si formás parte de una minoría —sea por tu sexualidad o por el color de tu piel—, ella nos dio un acceso enorme. Los sacrificios que hizo permitieron que gente como yo pueda interpretarla. Sin Whitney, o tantas otras pioneras de ese momento, hoy ni siquiera hablaríamos de diversidad. Para mí eso supera cualquier otra parte de su vida”, remarcó.
La actriz cree que Houston sabía quién era, a pesar de que el mundo proyectaba varias narrativas sobre ella a través de su existencia como celebridad. “El público intentó siempre decirle quién debía ser”, señaló. “Un día era la princesa pop, al siguiente la adicta a las drogas, erradicando todas las cosas que habían sucedido antes. Es absolutamente aterrador pensar que tu vida pueda convertirse en un punto de conversación entre personas que no tienen idea de quién sos. Eso es lo que más me asusta de la fama”, reconoció la intérprete.
Para capturar la voz de la estrella, Ackie trabajó mucho con la entrenadora de dialecto Bridgette Jackson, para perder su acento británico natural y también capturar el tono de voz muy específico que usaba Houston al hablar, alejándose así del terreno del mimetismo o de la suplantación. “Cuando Whitney era más joven, su voz era ligera, aireada y entrecortada”, comentó la actriz. “Y luego, con el tiempo, se hizo más profunda, se volvió más ronca”, explicó. “También miramos su acento: cuando era más joven, el acento de Whitney es el de una pequeña de Nueva Jersey, y luego cambia un poco, especialmente al hacer entrevistas en un ambiente profesional”, observó.
En total se incluyeron 22 canciones de Houston dentro de la película. Ahí están los hits “How Will I Know”, “I Wanna Dance With Somebody”, “It’s Not Right But It’s Ok” y por supuesto el clásico “I Will Always Love You”. Aunque Naomi Ackie no canta la totalidad de los temas, su voz sí se mezcló con la voz de Whitney para este film.
El influyente productor discográfico Clive Davis —quien hoy tiene 90 años y fue un colaborador cercano a Houston durante gran parte de su carrera artística— fue también una de las fuentes consultadas para la película. “El propósito de esta película es mostrar a Whitney completa”, declaró. “Mi misión fue asegurarme de mostrar la vida de una gran estrella de la música y lo que la hacía especial, única. Nuestra intención no era disimular el impacto letal de las drogas y cómo llevaron a una persona única a un final prematuro y trágico, no, pero principalmente este film es para mostrar su gran talento, el por qué ella era amada y admirada por millones de personas y por qué impactó tanto en todo el mundo”, señaló.