"En terapia" arrancó con promesa de amor entre Peretti y Cardinali
El primer capítulo de "En terapia" que se emitirá todos los días por la TV Pública tuvo un buen promedio de rating. La terapia del lunes estuvo dedicada al encuentro con Julieta Cardinali que interpreta a Marina y justamente está enamorada de Diego Peretti, su terapeuta.

Martes 15 de Mayo de 2012

“En terapia”, ficción protagonizada por Diego Peretti y Julieta Cardinali, tuvo un buen debut en la TV Pública. Según los datos que difundió Ibope, la serie obtuvo un promedio de 4.2 puntos de rating, aprovechando el buen piso que le dejó el partido de Boca Unidos vs. Instituto por Canal 7.

"En terapia" es una serie que se centra en una práctica habitual de la sociedad moderna: las sesiones de psicoanálisis. Esta serie sigue la labor cotidiana del psicólogo Guillermo Montes, interpretado por Diego Peretti, a lo largo de su semana, mostrando en cada uno de sus episodios una sesión de terapia con sus pacientes.

Los lunes es el turno de Marina (Julieta Cardinali), los martes es Gastón quien asiste a la consulta (Germán Palacios), Clara los miércoles (Ailín Salas) y los jueves, el matrimonio de Martín y Ana (Leo Sbaraglia y Dolores Fonzi); concluyendo cada viernes con G uillermo en el consultorio de su supervisora, Lucía (Norma Aleandro).

En terapia muestra cómo la experiencia emocional del terapeuta es relevante en la terapia del paciente. A los 50 años Guillermo, un atractivo analista considerado uno de los mejores terapeutas del país, atiende en su consultorio privado al lado de su casa en la que vive junto con sus tres hijos y su mujer, Sabrina.

Sin embargo, Guillermo tiene un lado agresivo e impulsivo. Él es consciente de esto y trata de manejarlo. A menudo, es más franco de lo conveniente, normalmente es impaciente y elije los caminos más cortos.

En el mejor de los casos, su sistema terapéutico ayuda a la resolución de conflictos de sus pacientes y en otros, con menor frecuencia, puede resultarles dañino.

En su consultorio, los lunes Guillermo recibe a una joven médica de 30 años que ha sido su paciente durante el último año. Marina llega a terapia por su temor a sabotear su relación de pareja, el dilema al que se enfrenta es decidir si se casa o se separa. Pero su pareja no sabe que ella está enamorada de alguien más: su terapeuta.

Al fin de la semana, Guillermo tiene reservado las tardes del viernes para su propia terapia que lo lleva de vuelta a su supervisora mitológica, la doctora Lucía, su antigua terapeuta, ahora retirada. La relación entre ellos es amistosa y profesional, pero también está cargada de tensión.