Viernes 05 de Abril de 2013
Gustavo Postiglione logró construir una sólida carrera en el cine. Tras el éxito de películas como “El asadito”, “ El cumple”, “ la Peli” o la más reciente “ Días de mayo”, el director y guionista rosarino se abrió a la veta del teatro. Y tras la experiencia de “ Algo sobre el amor”, ahora estrena “ Brisas heladas”, un policial que entremezcla literatura y cine.
“Es de un registro similar de la anterior ―por “Algo sobre el amor”―, en este caso con la particularidad de una obra de género policial, metida en el policial negro”, arranca Postiglione en charla con La Capital. “Brisas heladas” es interpretada por María Celia Ferrero, Juan Nemirovsky, Adriana Frodella y María Eugenia Solana.
La obra aborda la historia de la llegada de Mabel a la casa de su hermano Bruno, aunque en una noche donde el muchacho lo que menos quiere es recibir esa visita. Porque un crimen cometido está latente. De allí que los relatos fluyan entre el presente de un interrogatorio policial, y el pasado de aquella incómoda noche.
“A partir de la experiencia anterior entiendo que el teatro que me gustaría ver es aquel donde la relación o diálogo con el público se da de manera abierta”, apunta. Por eso propone escribir y una montar una obra que no solo “le pueda interesar al mundillo cultural o intelectual de la ciudad”, sino que invite también a un público más amplio. Y aclara: “Creo que es necesario encontrar la comunicación con el público, porque el teatro, como el cine o cualquier experiencia artística, uno la hace pensando que hay alguien que la va a disfrutar, que la va a consumir, que la va a vivenciar. Si no encontramos ese diálogo estamos fritos”.
“Muchas veces, y no hablo solamente de teatro, también lo podría hacer extensivo a otro tipo de expresión, esa comunicación y diálogo se da más para adentro de uno, mirando a veces el ombligo y no mirando al público”, dispara Postiglione.
Cable a tierra. Del cine al teatro, el realizador rosarino confiesa que un punto de contacto entre ambos mundos, y que disfruta, es el trabajo con los actores. Pero que “el teatro tiene esa cuestión de que cada función es diferente a la anterior. Entonces un actor en escena es como un músico en escena: por más que cante la misma canción siempre va a pasar algo distinto con el público, con lo que sucede ahí”. Cuenta que “es muy atractivo vivir esa situación”, y que la siente como “un cable a tierra”, porque a diferencia del cine, donde cada toma se puede volver a repetir y editar, en el teatro “cuando los actores suben al escenario yo ya no puedo hacer nada, y tengo que dejar que las cosas sucedan”.
Ley de medios. Sobre el final, Postiglione reflexiona que de un tiempo a esta parte “se han abierto mas puertas” para desarrollar tanto cine como teatro en Rosario. Y que sobre todo a partir de la sanción de la ley de medios, “de acá a un tiempo los actores y directores no va a tener que emigrar de Rosario para tratar de vivir”.
► “Brisas heladas”, los viernes de abril y mayo a las 21.30 en Arteón (Sarmiento 778).