En la vida siempre hay puertas que se abren y otras que se cierran, a veces
contra los deseos propios. Abel Pintos siente que encontró la llave de su puerta del crecimiento
como autor e intérprete. De ahí que le haya puesto "La llave" a su flamante disco, que llega a diez
años de su lanzamiento como solista de folclore. "Es un disco de apertura, muchos objetivos míos se
modifican y aparecen objetivos nuevos y sueños", le dijo el cantante a LaCapital. Ese bagaje,
cargado del aire de renovación de la música folclórica, mostrará Abel Pintos junto a su banda esta
noche, a las 21, en el teatro Broadway. Las llaves estarán a la vista.
—¿Cuál fue el concepto de este disco?
—Hay una búsqueda personal, una raíz espiritual. El disco en sí habla de
tres cosas muy claras: de mis miedos a las cosas que me producen horror, como el abuso de menores o
la guerra, recibo cartas de chicos de todo el país, que son abusados no sólo sexualmente, sino que
los golpean, no comen diariamente, no reciben la educación que necesitan; después de la concepción
del amor en todas sus formas; y de las cosas que vivo estando de gira. Esas son las tres temáticas
claras de la poesía del disco.
—¿Sentís que te afirmás cada vez más como compositor?
—Mirá, es el tercer disco como autor y compositor, y acá tomé la decisión
de dedicarme a la autoría y composición como carrera paralela a la de intérprete. Es un disco de
apertura, muchos objetivos míos se modifican y aparecen objetivos nuevos, sueños.
—Y para qué artistas ya trabajaste como compositor?
—Los Nocheros grabaron un tema mío en "Crónicas", actualmente estoy
componiendo para el material nuevo de Mariel Trimaglio, compuse para Canto 4, que este año fue
Revelación de Cosquín; también para Alazanes y Cuatro Rumbos. Y junto con Andrés Giménez, de
Animal, que es el productor de las guitarras eléctricas de mi último disco, hicimos juntos un tema
que está en el disco nuevo "Valiente eternidad", de su banda D-Mente.
—¿Esta diversificación no puede debilitar tu potencial de intérprete?
—No. La libertad de componer me da un potencial creativo mucho más amplio
del que yo trabajaba como intérprete. Pero no temo que diversificar me desvíe de mi objetivo
madre.
. —¿Cómo ves la música popular actual?
—Estoy muy contento porque hoy en día en la Argentina la música popular
está más ecléctica que nunca, y lo popular tiene que ver con lo ecléctico.
—En ese eclecticismo la variedad no condice con la calidad.
—Hace poco alguien me dijo: "Vos intentas ser un rebelde". Y yo digo que
hoy es difícil ser un rebelde, porque el rebelde era el que hacía cosas distintas en sociedades en
las que sólo se permitía un patrón. Pero actualmente existen tantos estilos distintos de pensar, de
vestir, de hablar, de expresarse, que es muy difícil ser rebelde. Me alegra que la música sea
ecléctica, porque hoy son tan populares Los Palmeras como Ismael Serrano.
—¿Vos te considerás un músico ecléctico?
—Absolutamente. Me considero un tipo ecléctico, y eso me da más libertad
creativa.
El sonido del compromiso
A lo largo de las 14 canciones de "La llave" se percibe el concepto más
eléctrico de este nuevo trabajo de Abel Pintos. El disco cuenta con "un concepto sonoro que va
evolucionando", según las palabras de Pintos, y se destaca el trabajo de producción de su hermano
Ariel, el bajista Angel González y el mismo Abel. A pesar de que el tratamiento folclórico
sobrevuela este material, hay una inclinación pop, muy nítida en el tema "Canta", baladas íntimas
como la canción que le da título al disco y "Más que mi destino. El espíritu de compromiso social
aparece en "De amor y de guerra", de carácter antibelicista, y "La voz del olvido", el tema más
oscuro del disco, que denuncia el abuso de menores, en una brillante interpretación de Pintos.