Miércoles 14 de Mayo de 2008
El Cholo Montironi y el bandoneón conforman una unidad indivisible. Es imposible hablar de este referente del tango rosarino sin asociarlo a un "fueye" y viceversa. "El sonido del bandoneón te pega siempre en el corazón", dice Rodolfo "Cholo" Montironi, quien tocará con su trío esta noche y los miércoles 21, 28 de mayo y 4 de junio, a las 22, en el bar de los silos Davis, avenida de la Costa y bulevar Oroño, con entrada libre y gratuita.
Javier Martínez Lo Ré, en piano, y Rubén Molino, en contrabajo se suman al triángulo armónico de la agrupación del reconocido bandoneonista que animará el ciclo "Tangos junto al río".
Montironi no duda a la hora de presentar su música. "Lo mío es de vanguardia" y agregará que prefiere lo instrumental más que el tango cantado. "Cuando me piden temas de Gardel llevo un cantante, pero me gusta más tocar temas míos, de Julián Plaza o de Astor", en alusión a Piazzolla.
Aunque no se identifica con la música ciudadana de autores clásicos, Montironi tampoco se siente cerca de las nuevas tendencias tangueras. "No, con el tango electrónico no la voy", afirma contundente, y trascartón resaltará la capacidad de músicos jóvenes, como el caso de muchos de sus 42 alumnos de bandoneón.
"Muchos de mis alumnos quieren tocar Bach con el bandoneón y es valiosa su actitud por explorar otros géneros con el instrumento. Es que el colorido del «fueye» te permite todo", dice El Cholo.
A los 77 años, Montironi se ríe cuando se le pregunta hasta qué edad piensa seguir tocando, con el vértigo que demandan los ensayos, las giras por el exterior y las grabaciones. "Y... yo sigo, es que a mí me gusta esto", simplifica y sobre sus palabras superpone una nueva melodía para su próximo show.