Viernes 02 de Febrero de 2024
Claudio Rissi, quien murió este viernes en Buenos Aires a los 67 años, no sólo dejó una amplia trayectoria artística en sus logrados personajes en cine, teatro y televisión, sino que también selló un recuerdo inolvidable en su entorno afectivo más cercano. Es desde allí que Héctor “Nene” Molina, aún muy impactado por la triste noticia, evocó en diálogo con La Capital al actor que tuvo la suerte de dirigir en el cuento “El asombrado”, uno de los seis relatos que integraban el film “Fontanarrosa, lo que se dice un ídolo”. La película, que se rodó en Rosario en 2017, permitió cumplir un sueño compartido entre el director de “Ilusión de movimiento” y el actor que se destacó en roles como Mario Borges en la serie carcelaria “El marginal”, Galván en “Los simuladores”, el comisario Filpi de “El puntero” o “El fletero” en “Okupas”.
“Nos conocimos en un festival internacional de cine en Mar del Plata e inmediatamente nos hicimos amigos. Los dos estábamos entusiasmados con ir a ver una master class del realizador italiano Mario Monicelli, que él lo tenía como su gran maestro y director más admirado, ya que su taller de teatro tenía el nombre de un personaje de una película suya”, dijo el realizador local de “22 libros abiertos” en alusión al prolífico director de perlitas como “La Armada Brancaleone”, “Amigos míos”, “Padres e hijos” y “Casanova 70”, entre tantas.
“A partir de esa amistad que nació en ese festival nos propusimos trabajar juntos. Era un deseo compartido. Y cada vez que venía a Rosario por una obra de teatro cenábamos juntos con amigos y siempre nos prometíamos trabajar alguna vez en un proyecto conjunto. Hasta que un día se dio cuando nos convocan para hacer la película sobre los cuentos del Negro”, dijo Molina en referencia al film que incluyó seis historias del creador de “Boogie, el aceitoso”. Ellas fueron: “Sueño de barrio”, dirigido por Néstor Zapata; “Vidas privadas”, por Gustavo Postiglione; “Elige tu propia aventura”, por Hugo Grosso; “El asombrado”, por Héctor Molina, “No sé si he sido claro”, de Juan Pablo Buscarini y las “Semblanzas deportivas”, que incluía tres capítulos animados de Pablo Rodríguez Jáuregui.
En “El asombrado”, con los protagónicos de Rissi, Darío Grandinetti y Catherine Fulop, a Rissi le tocaba ser el psicoanalista que se sorprendía cuando el personaje del actor rosarino le contaba desesperado “no proyecto sombra”, un suceso dramático que, paradójicamente, lo convertiría en una rara avis de alto impacto mediático que a la postre lo vincularía sentimentalmente con una conductora top de la TV, que interpretaba Fulop.
“Dirigirlo allí fue un encuentro maravilloso, divertido, un rodaje muy entretenido, muy relajado, realmente la pasamos muy bien. Justo ahora estábamos charlando en estos días por un proyecto en el que él iba a ser protagonista, así que siento una tristeza enorme. Se lo va a extrañar muchísimo, no conocí a nadie que lo haya frecuentado que no tenga un concepto altísimo para con él. Insisto, además de ser un gran actor, era una persona encantadora, maravillosa, y con un corazón enorme y una solidaridad muy poco vista en otras personas”.