Sábado 23 de Julio de 2022
Pocas películas fueron tan anticipadas en los últimos años como “El hombre gris”. Desde que se anunció el proyecto, bastante antes de la pandemia, Netflix lo promocionó como un verdadero tanque: protagonistas estrella (Ryan Gosling y Chris Evans), directores reconocidos y taquilleros (los hermanos Anthony y Joe Russo, los mismos de “Capitán América: Civil War”, “Avengers: Infinity War” y “Avengers: Endgame”) y un brutal presupuesto de 200 millones de dólares (de hecho es el film más caro de la historia de Netflix). Con estos antecedentes, claro que “El hombre gris” había generado expectativa... Una expectativa que se diluye a la hora de darle play.
Es muy fácil adivinar las influencias de la película: las sagas de James Bond, Jason Bourne o Misión: Imposible. Pero los hermanos Russo nunca consiguen estar a la altura. “El hombre gris” avanza como un tren a toda velocidad, con un ritmo narrativo que es puro vértigo, pero también avanza a ciegas, sin ningún propósito.
La acción empieza en 2003, en una cárcel de máxima seguridad. Courtney Gentry (Gosling) lleva ocho años encerrado y recién va a salir en 2031. Pero la CIA le ofrece la conmutación de la pena si acepta convertirse en Sierra 6, un agente encubierto para operaciones “especiales”. Años después, en medio de una misión, Sierra 6 comete un error y se transforma en blanco de la misma agencia de inteligencia. Para liquidarlo, la CIA contrata a Lloyd Hansen (Evans), un ex agente despiadado que no tiene límites para alcanzar sus objetivos.
El resultado es una cacería que atraviesa dos continentes, con Gosling escapando de situaciones imposibles y Evans desquiciado tras su presa. Por supuesto que hay secuencias de acción notables (la que transcurre en las calles de Praga, por ejemplo) y peleas cuerpo a cuerpo muy bien coreografiadas. Pero la construcción de los personajes es muy elemental, por no decir inexistente, entonces es muy difícil conectar con lo que les pasa.
Se dice que la intención de Netflix es crear una franquicia con “El hombre gris”, basada en las novelas de Mark Greaney. Bueno, habrá que afinar la puntería, porque este comienzo tiene gusto a poco.