Domingo 28 de Julio de 2019
El zapping pasó a ser un hábito del pasado. Un guionista de Polka me dijo una vez en una entrevista para este diario: "Antes la gente hacía zapping y después se pasaba a Youtube o Netflix. Ahora ya ni busca qué programa ver en la tevé, directamente va a Netflix". Bien, quien suscribe todavía hace zapping, es casi un vicio, pero no puedo evitarlo. Y una tarde o noche, tampoco viene al caso, aparece en la pantalla de la Televisión Pública la eterna Cristina Mucci al frente de su programa "Los 7 locos". Con un título inspiraro en aquella maravillosa novela de Roberto Arlt, el envío hace 32 años que está en pantalla y resistió todos los cambios de gobierno sin que le muevan una coma de su argumento ni de su esencia. Es un programa que difunde las novedades literarias, pero que no se queda en la última joyita ganadora del premio tal o la revelación de la década o bla bla bla. Nada de eso. El envío de la semana pasada fue impecable. Félix Bruzzone analizó su novela "Campo de Mayo"; la cantante María Rosa Yorio narró la génesis de "Asesínenme", en el que habla de su historia de amor con Charly García y relata un pincelazo del rock argentino de los 70 y los 80; y, lo mejor, la periodista y escritora Leila Guerriero contó cómo escribió su último libro "Opus Gelber", que es una suerte de retrato sobre el excéntrico pianista Bruno Gelber. Cristina Mucci, que conocía el libro de punta a punta, le dijo que le sorprendió cómo se involucró la autora en ese texto. Justamente Leila que, al hablar del rol del periodista narrativo, sostuvo en su libro "Zona de obras" que "para ver no sólo hay que estar; para ver, sobre todo, hay que volverse invisible". Guerriero, que brilla con esa impronta en el excelente "Frutos extraños", admitió que se involucró tanto con su entrevistado que se dejó llevar y esa empatía quedó reflejada en las páginas del libro. Se hizo visible para contar mejor. La TV esta vez me dio ganas de comprar un libro. Voy a seguir haciendo zapping.