"Drácula", el musical que demuestra que el amor puede vencer a la muerte
La Capital asistió a la primera función de la gira "La despedida", en el teatro Broadway, que contó con la presencia de la actriz rosarina Josefina Scaglione.

Lunes 23 de Mayo de 2022

“Drácula” es un fenómeno sin precedentes en la historia de los musicales en la Argentina. Y esta gira titulada “La despedida” es una muestra contundente. La puesta de Pepe Cibrián y Angel Mahler arrancó en el Luna Park y ya está en plena gira por el interior para celebrar los treinta años en escena. En su paso por Rosario aún quedan cuatro funciones (26, 27, 28 y 29 de mayo), pero ya hizo otras cuatro, de las cuales la primera fue un furor. No sólo porque fue el reencuentro con su querido público local, sino porque actuó (por única vez) la rosarina consagrada en Broadway, Josefina Scaglione. Y para que la gente de la ciudad se sienta más representada aún, en el rol de uno de los integrantes del “pueblo”, participó Guido Zaffora, actor y periodista de Espectáculos. Pero más allá de todo esto, lo fuerte de “Drácula, el musical” es el mensaje: el amor es capaz de vencer a la muerte.

  Es paradójico que una historia que siempre estuvo asociada a la sangre, a los vampiros y al terror, sobre todo por aquellas inolvidables interpretaciones de Bela Lugosi y Christopher Lee en la pantalla grande, sea una metáfora del amor eterno.

  Es que la dupla de Cibrián-Mahler tomaron como base la novela de Bram Stoker y le dieron una vuelta de tuerca que le hace honor al libro original. No es casual que se cumplan 30 años de este musical en coincidencia con la película “Drácula”, de Francis Ford Coppola, también de 1992, que dio otra mirada del clásico, con más fantasía, otro vuelo y más amor. Esos tres componentes tiene este musical, al que se le suma la lograda banda sonora de Angel Mahler, que estuvo presente en la sala y saludó a la platea con la voz quebrada de la emoción.

fotodos.jpg

Fraternidad. Mina (Cecilia Milone) y Lucy, amigas en “Drácula”.

  El público que colmó la sala en el teatro Broadway en la función del viernes parecía que en vez de venir a ver a “Drácula” estaban esperando a Metallica. Porque cada vez que salían a escena Juan Rodó, Cecilia Milone o Josefina Scaglione estallaron como si estuviesen ante los integrantes de una banda de rock, a la que hacía mucho que no veían en vivo. Pero esa vibración de la gente fue correspondida desde arriba del escenario. Porque pese a las tres horas del musical, con intervalo, se vio una impecable puesta en escena, con actuaciones descollantes, no solo de Rodó (Drácula), Milone (sobresaliente su personaje Mina), y Scaglione (impecable en el rol de Lucy), sino también de Adriana Rolla, como Nani y Mariano Taccagni, como Jonathan.

fotootra.jpg

  En esta historia hay un villano (Drácula) que busca a su amor (Mina) a través de los siglos, y que se convierte en vampiro con el objetivo de volver a encontrarla en alguna otra vida. Para vivir tendrá que matar, y Lucy, la gran amiga de Mina, será la primer víctima. Al igual que en la novela de Stoker, Drácula podrá con todos y todas menos con Mina, a quien será incapaz de clavarle los colmillos simplemente por amor. Esa trama es el gran secreto del éxito de “Drácula”, con canciones originales que ya son clásicos en los musicales, y se traduce en disfrute y celebración. Las lágrimas de Cecilia Milone, conmocionada en el saludo del final, demostraron que el amor del público, como el de Drácula, también es eterno.