Domínguez asegura que "no se puede ser vago en la actuación"
Ernesto Domínguez contó cómo es la técnica Chubbuck. Es el primer maestro certificado en Argentina y ahora está online.

Domingo 12 de Abril de 2020

“No se puede ser vago en la actuación”, afirmó Ernesto Domínguez, el primer y único maestro de Argentina acreditado oficialmente en Hollywood para enseñar la Técnica Chubbuck, un método de entrenamiento actoral creado por Ivana Chubbuck que practican algunas de las estrellas de Hollywood. Los estudiantes de Chubbuck, con sede en Los Angeles, están representados en los premios Oscar, Emmy, Globos de Oro, Tony y otros premios internacionales de cine, televisión y teatro. Entre sus alumnos se encuentran Charlize Theron, Brad Pitt, James Franco, Halle Berry, Jared Leto, Jim Carrey y Eva Mendes, entre otros.

   Domínguez introdujo la técnica en el país hace poco tiempo, luego de un entrenamiento intensivo en Estados Unidos. A partir del año pasado lanzó sus seminarios presenciales, pero luego de las limitaciones impuestas por la cuarentena decidió impartirlos online para aquellos actores que quieran indagar en el mundo del casting y el trabajo ante cámaras. Los interesados podrán obtener mayor información en ernestodominguez.com.

   Director de teatro, coach y docente, Domínguez trabajó como director de casting de Cris Morena Group hasta 2010. Fue coach de actores de “Supertorpe”, “Casi Angeles” y “Chiquititas” y realiza coaching individual a actores y no actores para trabajos específicos. Tiene una vasta experiencia en el departamento de casting y talentos de Disney Latinoamérica como supervisor de casting y mánager de talentos en programas como “Violetta”, “Cuando toca la campana”, “Junior Express”, “Zapping Zone”, “Art Attack” y “El jardín de Clarilú”, entre otros. Domínguez, que además estudio actuación, contó que se sintió impulsado a investigar la Técnica Chubbuck a partir de la película “Creed” que protagonizó Sylvester Stallone.

   “Soy fanático de Sylvester Stallone y viéndolo en «Creed» me pregunté qué hizo que un actor de 69 años y con tanta experiencia y vicios actorales, lograra una actuación memorable, que estuviera nominado al Oscar y haya ganado un Golden Globe. Entonces investigué y llegué a que Ivana Chubbuck lo había coucheado para la película. Investigué sobre ella, quién era y decidí escribirle. Tuve varias idas y vueltas de mails con su secretaria hasta que finalmente me respondió con un mail muy cortito, solicitando mi currículum. Se lo envié, tuvimos una charla y me dijo «quiero que vengas a estudiar conmigo así yo te inspiro y vos me inspirás a mí». Y así fue como me fui, con mi pareja e hija, a Los Angeles por un par de meses”.

   Ahora, de regreso en Argentina, el aislamiento obligatorio le dio pie para expandir su propuesta. “La idea se originó a partir de que tuve que replantear mis actividades, en su mayor parte presenciales, y decidí aprovechar esta etapa de cuarentena para poder acercar mis conocimientos a actrices y actores de todo el país. Como no podemos poner el cuerpo, pensé como director de casting en brindar contenidos, herramientas de interés para quienes buscan perfeccionarse, y ante varias consultas sobre la Técnica Chubbuck, abrí uno introductorio que tiene cupo limitado”.

   Sobre las particularidades de esta técnica, señaló que es complementaria a otros métodos de capacitación actoral. “Podés haber estudiado o estar estudiando otras técnicas y esta servirá de complemento. Lo que hace la técnica es darle disciplina y orden al artista a la hora de encarar un guión o una escena. La gran diferencia es que este método no permite tomar decisiones actorales perdedoras, propone que siempre se intente ganar una escena. Se enfoca en utilizar la necesidad del artista, la pena y el dolor como fuego motivador para intentar lograr el objetivo del personaje. No es la búsqueda de una emoción en sí, sino la emoción como motor para lograr sortear los obstáculos del personaje”.

   En ese sentido, añadió: “La técnica trabaja doce pasos que hay que seguir en forma escalonada y en orden, no se puede saltear pasos ya que varios están correlacionados. Lo que la diferencia de otras técnicas de actuación es que no se estanca en la emoción, no es la búsqueda emocional del personaje, sino intentar ganar el objetivo de la escena. Cuando uno estudia esta técnica es casi imposible no analizar una película y los viajes internos de los personajes desde el método de Ivana, realmente cambia la mirada”.

   Según el docente y coach, el éxito no depende solamente del talento, sino también del esfuerzo. “La Técnica Chubbuck, como toda técnica actoral no tiene resultados mágicos, está basada en el trabajo, el ensayo y la toma de elecciones actorales de riesgo, por lo tanto, por más que tengas talento va a requerir trabajo y ensayo. No se puede ser vago en la actuación, hay que entrenar y entrenar al igual que en el deporte. No hay deportista exitoso sin entrenamiento. Lo mismo sucede con la actuación. Y quiero hacer hincapié en que no hay resultados mágicos porque siempre va a depender de la persona que una técnica actoral sea más efectiva o le genere un clic interno. No todas las técnicas son para todos. El artista tiene que encontrar lo que le funcione y le provoque resultados internos. Esta es una técnica, que para mí, tiene la disciplina y el orden que muchos artistas no encuentran en otras”.