Jueves 07 de Febrero de 2013
La película "Lincoln" de Steven Spielberg, una de las favoritas para los premios Oscar de este año con 12 nominaciones, comenzó a gestarse con un traumático encuentro que el director tuvo de niño con el legendario presidente estadounidense. "Alrededor de los cinco años visité el memorial de Abraham Lincoln en Washington", contó Spielberg a la revista alemana Focus. "Y la figura inmensa de su estatua me dio miedo. Pensé que estaba por agarrarme con sus grandes dedos de alabastro". Lo cierto es que el el pequeño Spielberg descubrió luego "la bondad en la mirada" de Lincoln y esa impresión le quedó grabada para siempre. "Desde entonces mantuve el interés por él, como alumno, como estudiante y como director".
Ese largo romance se plasmó sólo ahora con "Lincoln", el filme que se estrena hoy en Rosario. Spielberg cuenta además que durante el rodaje vestía "traje todos los días". "Y tuve la idea de dirigirme a todos los actores llamándolos por el nombre de su personaje". Daniel Day-Lewis, que interpreta a Lincoln, era así para Spielberg el "Señor presidente".
Tiempo después de los duros días de rodaje, recuerda el director de "ET" y "Jurassic Park", la película tuvo muy buenos comentarios en la Casa Blanca, donde el presidente Obama encabezó una función privado del filme. "Fue la mejor crítica que podía recibir. Más de lo que jamás podría haber esperado, pero no haré públicas sus palabras, no quiero violar la cuarta pared de la Casa Blanca", dijo Spielberg.
Asimismo, la película que sigue los pasos del presidente que abolió la esclavitud en Estados Unidos recibió poco después de sus primeras proyecciones grandes críticas en todo el mundo. "(Esta película confirma) el hecho de que soy un patriota y el amor que siento por este país. Ya lo había expresado en otras películas, pero tuve la expresa intención de hacerlo en esta, en tanto que ilustro el respeto que siento por nuestra democracia y por lo bien que funciona. De hecho, la maquinaria del proceso democrático no ha cambiado realmente de cómo era hace 150 años, era algo que quería resaltar", expresó el cineasta al periódico The Daily Telegraph.
Es cierto, por otra parte, que Lincoln lo ha obsesionado pero tanto como el restro de sus filmes. "A mí me obsesiona cada película, y por eso cavo en busca de la verdad en todas mis historias. Por suerte, no trabajo para ganarme la vida, no lo necesito, y sólo elijo historias que me inspiran y que quiero compartir. Pero Lincoln..., el presidente Lincoln me obsesiona desde que tenía seis años". Siendo uno de los directores más norteamericanos de la industria del cine, "Lincoln" podría considerarse su película europea. Dice: "Cierto. Es el largometraje más alejado de mi carrera. Es distinto. Mi película europea. Porque por primera vez mi prioridad no fue la cámara, sino las interpretaciones. Al inicio de cada jornada, primero me preocupaba el guión, luego las actuaciones y finalmente dónde poner la cámara". Por eso hablaba con los actores con el nombre de su personaje. "Era fundamental crear el ambiente. Que no habláramos de niños, béisbol o si ayer viste «Mad Men» en la tele. Por primera vez he priorizado las palabras y el tema sobre la cinematografía".