De sensual a mística, Silvia Pérez asegura: "Sai Baba me cambió la vida"
Elogiada por sus trabajos en cine y la tele, la rubia que brilló como chica Olmedo en los años 80 conversó sobre su presente lleno de proyectos. Sus once viajes a la India, la conversión a la vida espiritual y el reencuentro con Susana Romero y Adriana Brodsky en el set de filmación.

Viernes 15 de Mayo de 2009

Elogiada por sus trabajos en cine y la tele, la rubia que brilló como chica Olmedo en los años 80 conversó con Terra sobre su presente lleno de proyectos. Sus once viajes a la India, la conversión a la vida espiritual y el reencuentro con Susana Romero y Adriana Brodsky en el set de filmación.

Allá lejos quedaron los tiempos en que Silvia Pérez quitaba la respiración desde la tapa de Playboy, como una de las chicas Olmedo o siendo el emblema de la belleza sofisticada de los años 80. Hoy, a las 54 años, no teme hablar de la transformación de su vida espiritual gracias a Sai Baba , de los 11 viajes que realizó a la India y de su decisión de abocarse de lleno a la actuación. Ahora se prepara para grabar en televisión un programa muy especial: después de más de dos décadas vuelve a compartir escenario con sus ex coequipers de la tele Susana Romero y Adriana Brodsky.

Desde el 27 de mayo se emitirá por la pantalla de América el unitario "Mitos, crónicas del amor descartable", protagonizado por Germán Palacios en la piel de un operador de bolsa multimillonario pero poco feliz.

Esta es la entrevista con Terra:

-¿Exactamente hace cuanto que no trabajabas con Romero y Brodsky?
- Desde la época de Alberto Olmedo, hace 22 años. En realidad, al año siguiente de la muerte del Negro, hicimos un programa junto a cómicos uruguayos, que se llamaba "Zapping". Pero nada más.

- ¿Cómo fue el reencuentro?
- Fue maravilloso. A veces, cuando nos juntábamos, decíamos de hacer algo pero quedaba en el aire. Ahora hubo una forma más honesta de concretarlo. De hecho, antes de aceptar el trabajo, pedí los libretos de ellas a ver si las respetaban. Me quedé muy conforme.

- Debe ser extraño volver a actuar juntas después de tanto tiempo, ¿no?
- Sí, pero ya de entrada todo salió bien: el día del encuentro para las fotos fue una fiesta, porque nos llega en un momento lindo de nuestras vidas. Eso lo hizo más factible

-¿Por qué te alejaste tantos años de la televisión?
- Cuando el Negro Olmedo murió, sentí como si hubiera pasado encima un tren, porque venía de la mano del más grande teniendo éxito, ganando dinero y con popularidad. Y la verdad es que no pensaba demasiado hacia dónde iba. La muerte del Negro me hizo un parate en todo. Ese cuestionamiento me hizo meterme bastante para adentro. Empecé a transitar un camino espiritual porque apareció el conocimiento de Sai Baba. Y eso me cambió la vida, porque me trajo más a la conciencia de que andaba a la deriva.

- ¿En qué momento decidiste volver a la tele?
- Yo siempre quise trabajar como actriz pero tenía la carga de los productores de que era una chica Olmedo. Estaba en una jaula sin salida. Me llevó mucho tiempo transitar este proceso. Al principio pensé que en realidad no tenía ganas de trabajar como actriz. Así que puse gimnasios, casas de yoga, de meditación, escribí libros, trabajé en la organización de Sai Baba. Hasta que un día me di cuenta de que no era honesta conmigo. Ahí me cayó la ficha de que soy actriz.

- ¿Qué significa Sai Baba en tu vida?
- Es un avatar, un mensajero como Jesús que está en la tierra para volver a instaurar los valores en los seres humanos, para que podamos vivir más dignamente, con la verdad, la paz, el amor, la no violencia. Significa eso y su única religión es la del amor. Promueve a que seamos mejores seres humanos y que podamos vivir en esta vida dignamente. Aunque debo decir que mi primer viaje a la India fue durísimo.

- ¿Por qué?
- Porque para vivir en una comunidad tenés que estar de acuerdo con sus pautas y sus normas. Fue muy difícil, como una cachetada a la vida, porque allí me encontré con una realidad más cruda, con la verdad. Ese fue el puntapié de una mirada interna. Como dice Sai Baba, nosotros somos tres personas. Una, la que creemos que somos, otra, la que los demás creen que somos y otra, la que verdaderamente somos.

- ¿Recorriste mucho la India?
-No, fui 11 veces, pero no conozco nada de la India. Sólo conozco el pueblo de Sai Baba. Nunca hice nada turístico.

- Hace poco declaraste que en los años 80 no te sentías cómoda con tu cuerpo. ¿Por qué?
- Creo que tuvo que ver con mi educación. En mi familia, somos tres hermanas mujeres. Cuando una no tiene la aprobación de la madre después la vida se hace muy difícil. Mi mamá no me hacía sentir linda. Después no sólo trabajé de chica linda, sino que fui Miss 7 Días, Miss Argentina. Tenía pruebas de que debía ser linda, pero en la realidad no me sentía así. Me pareció importante contarlo para que la gente sepa que no todo es rosa. Me costó un gran trabajo espiritual poder tener confianza y ahora que ha pasado tanto tiempo me siento a gusto con lo que veo de mi.