Martes 19 de Marzo de 2024
La serie “Coppola, el representante”, basada en la vida de Guillermo Coppola, acaba de llegar a Star+ y ya se convirtió en un éxito. Es que, lejos de ser una tradicional biografía autorizada y solemne, la ficción de seis capítulos cuenta de la vida del ex representante y amigo de Diego Maradona desde situaciones tragicómicas. Mezcla comedia, nostalgia y drama, la serie está atravesada por una mirada íntima, y a veces irónica, del espectáculo alrededor del fútbol y sus estrellas.
Juan Minujín, el reconocido actor de “El marginal”, “Dos más dos” y “Cien días para enamorarse”, asume el papel principal, y la dirección está a cargo de Ariel Winograd (“Mamá se fue de viaje”, “El robo del siglo”), quien además figura como showrunner. El guion fue escrito por Emanuel Diez, quien articula los altibajos de la historia de Coppola, mostrando no sólo su rol como mánager, sino también su intento por maniobrar una vida personal llena de desafíos.
Filmada en locaciones de Buenos Aires y Nápoles, la biopic captura el espíritu de los turbulentos pero fascinantes años 90, una década donde la figura de Maradona era célebre tanto dentro como fuera del campo. A diferencia de la ficción de 2021, “Maradona: sueño bendito”, que retrató a Guillermo Coppola como un personaje antagonista, despreocupado por la vida del Diez, “acá los villanos no existen. Es una serie buena onda”, manifestó el mismo Coppola en una entrevista reciente.
El elenco se complementa con la presencia de Mónica Antonópulos como Amalia “Yuyito” González, Mayte Rodríguez en el papel de Sophie y Joaquín Ferreira interpretando a Poli Armentano. La serie tiene múltiples referencias a Maradona, pero el fallecido ídolo no aparece en calidad de personaje.
Guillermo Coppola y Diego Armando Maradona formaron uno de los dúos más destacados y controversiales en el ámbito deportivo, manteniéndose unidos profesionalmente por 15 años. Pero la amistad se resquebrajó severamente cuando Maradona lo acusó públicamente en 2004, alegando que Coppola “le robó la plata de sus hijas”, en referencia a las supuestas malversaciones financieras que también denunció mediante una carta documento.
Este episodio ocurrió pocos meses después de acordar el fin a su relación laboral. En 2022, Coppola dijo que se había cansado de que ambos no profesaran respeto hacia el otro, y describió las discrepancias como una “cosa de amigos”, asegurando que entonces aún se amaban. “Nos encontramos en el campo de golf y nos separamos. Fue una novela. Nos despedimos y nos dijimos que nos íbamos a amar toda la vida”, relató. Pese a sus conflictos, la conexión perduró. Posteriormente, el deportista llegó a decir que su agente le “salvó la vida” al ayudarlo en el 2000, cuando estaba al borde de la muerte por una crisis hipertensiva durante su estancia en un balneario de Punta del Este.
“Coppola como personaje es muy atractivo, fascinante en sí mismo, pero quería ver si podíamos ir más allá de las anécdotas que uno ya conoce”, dijo Juan Minujín en diálogo con La Nación. “El es muy público, lo venimos viendo desde hace 15 o 20 años en la televisión. Me interesaba mucho saber el encuadre que pensaba darle el director, si iba a ser una especie de museo de sus anécdotas o se iba a poder entrar en otra dimensión por fuera de ese personaje tan público. El desafío que buscamos entre todos fue ver qué había detrás de ese gran anfitrión que cuenta historias graciosas y floridas. Y después, por supuesto, conocer también cómo era esa vida atravesada por Maradona. Cuando vi que ese era el camino de la serie me entusiasmé muchísimo”, aseguró el intérprete.
Según Minujín, lo más difícil fue encontrar la manera de pensar de una persona como Coppola: “Es un tipo que le da mucho valor a la amistad, a la lealtad, hace un culto de eso. Lo más interesante fue encontrar la dimensión de sus relaciones humanas. Lo que a él le pasaba con sus parejas o con Maradona. Y también cómo lo habían atravesado otros momentos clave de su vida, como su encuentro con Enzo Ferrari, con Berlusconi, con el presidente del Nápoli. Eso de ir escapando para adelante todo el tiempo. La serie arranca en 1985. Los primeros capítulos son más luminosos porque así era su vida entonces: Maradona en Nápoles, y después la gloria del Mundial del 86. Todo muy para arriba, pero luego se va complicando más la cosa”, relató.
La biopic comienza en Nápoles, una ciudad emblemática para la historia del Diez y de Coppola. “Estuvimos dos semanas en Italia, una de rodaje y una previa”, contó el protagonista. “La reacción fue muy divertida porque la gente más grande se acordaba de él, y obviamente de Diego. Fue un momento muy lindo porque además fuimos justo en la época del Mundial, así que me di el lujo de ver un par de partidos en Nápoles. Es una ciudad que le tiene un amor a la Argentina y a Maradona muy singular. La gente todavía hoy es fan: vimos chicos jóvenes que habían heredado el fanatismo de sus padres. Muchos de los extras se acordaban de esa época y nos tiraban datos de cómo había sido cada momento”, señaló.
“Coppola, el representante” forma parte de una tendencia: series argentinas que retratan personajes icónicos de los años 90. Este 2024 también se estrenarán biopics sobre Carlos Menem y Cris Miró. ¿Por qué al público le fascina tanto esta década? “Creo que porque cada dos o tres décadas empezamos a revisar lo que pasó. Conectamos con nuestra propia adolescencia, con nuestra juventud”, dijo Minujín. “Tanto Winograd como yo tenemos edades parecidas y a los dos nos entusiasman las mismas cosas. Después, este Coppola es fascinante en sí mismo, imaginate que la gente quiere que vaya a contar anécdotas a su cumpleaños. No cualquier personaje es digno de convertirse en protagonista de una serie, pero él sí”, afirmó.