"Conté la historia de una mujer, de una familia y también de un país"
Nicolás Gil Lavedra dijo que filmó la vida de Estela de Carlotto por su "lucha extraordinaria" "Verdades verdaderas", con el protagónico de Susú Pecoraro, se estrena mañana en Rosario.

Miércoles 16 de Noviembre de 2011

"Conté la historia de una mujer, la historia de una familia y la historia de un país", dijo Nicolás Gil Lavedra, director de "Verdades verdaderas/ La vida de Estela", que se exhibe desde mañana en Rosario. El filme, que se presentó la semana pasada en la competencia argentina del 26º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, narra el derrotero de la Abuela de Plaza de Mayo Estela de Carlotto, su lucha en los años de la dictadura tras la desaparición de su hija, y la búsqueda por recuperar a su nieto Guido. Una búsqueda que no se detiene.

-¿Qué te disparó meterte en esta historia?

-Me disparó cómo una mujer que puede ser mi mamá, mi abuela y mi hermana termina en el lugar donde está, sin descuidar a los hijos, ni al marido, siendo madre y abuela. Me llamó la atención eso y quise contarlo. Me sorprendió la historia porque me encontré con una mujer común que termina siendo extraordinaria.

-Ella siempre dice que nunca se sintió una mujer extraordinaria.

-Es que no es una mujer extraordinaria, la lucha de las abuelas es algo extraordinario, porque son mujeres comunes y eso hace más extraordinaria la lucha, porque son mujeres como tu mamá. Y eso es en verdad lo que hace que la lucha sea increíble.

-¿Cómo hiciste para no caer en lo panfletario?

-Fue un trabajo delicado para no caer en los lugares comunes porque ya se ha hecho de todo con este tema. Y además hay una realidad, no importa de qué partido político es uno o qué ideología tenés, hay un hecho: son 30 mil desaparecidos, 500 nietos y hay que ser un ser humano para entender eso, no hay que ser ni radical, ni peronista, ni socialista, ni montonero, ni militar. Cualquier militar o cualquier montonero puede entender el drama de una mujer. La película apunta a eso, a acercar a la gente al tema, pero no por un panfleto, acercar a la gente a la lucha de las abuelas.

-¿Puede ser que a partir de "Verdades verdaderas" se pueda recuperar la identidad de más nietos?

-Eso sería el coletazo del éxito. El éxito es la gente, que la gente se emocione, que la película le llegue, ahí está el verdadero éxito, que los espectadores se sientan representados en la película, ahí está el éxito de la historia, lo demás va y viene.

-¿Sentís que contaste con un apoyo inusual para un director que hace una ópera prima?

-Me acompañaron en una primer película un equipo de técnicos increíble, como es el caso de Hugo Colace en fotografía, que tiene 40 películas encima, y después grandes actores que me supieron acompañar. Yo tengo 27 años, es mi debut cinematográfico y era todo un riesgo saber qué podría resultar. Por suerte terminó bien.

-¿La producción fue clave para llevarla adelante?

-Y si no era imposible, por el nivel de actuaciones primero, y eso que la mayoría de los actores donó su sueldo a Abuelas. Es una película de época y hay que tener en cuenta que la casa de Estela, que es tal cual era su verdadera casa en La Plata, está hecha con decorados en la Esma (Escuela de Mecánica de la Armada). Fue muy fuerte (ver aparte).

-¿Qué vínculo tenías con Estela?

-Para mí es como mi abuela, yo la conozco hace seis, siete años, tuvo mucho relación con mis papás. Mi papá fue juez en el juicio a las juntas militares (Ricardo Gil Lavedra) y mi mamá (Rosario Llambías) fue una de las que colaboró para restituir los primeros nietos en los 80. Para mí Abuelas es mi familia y Estela es mi abuela, yo nací en esa casa y con esta historia, cómo no iba a contar todo esto en mi primera película.

-¿Tomaste conciencia de lo que representa socialmente esta película?

-Creo que no fui consciente del peso de lo que estaba contando. Después me cayó la ficha que es la historia de una mujer, la historia de una familia y la historia de un país.