Viernes 16 de Octubre de 2020
Pedro Lemebel, un referente de la contracultura chilena, militante de distintas causas sociales y autor de crónicas incisivas, publicó su primera novela en 2001. “Tengo miedo torero” reúne sus temas recurrentes, como la política, el poder y la homosexualidad. En el caso del libro que da origen a la película homónima que se estrenó por la plataforma Cine.ar, el relato tiene dos personajes protagónicos, La Loca del Frente (Alfredo Castro), una travesti de más de 60 años, y Carlos (Leonardo Ortizgris), un joven militante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Ambos se conocen en los días previos al atentado del Frente contra Augusto Pinochet ocurrido en 1986. Luego del encuentro casual, se va generando entre ambos una relación de afecto en la que La Loca del Frente arriesga su vida.
Si bien el conflicto entre la dictadura y el Frente aparece como telón de fondo de todo el filme, el director Rodrigo Sepúlveda en su adaptación recortó partes de la novela y dejó en primer plano la relación entre los dos personajes. Sepúlveda se interna en la intimidad de La Loca con un potente retrato sobre la vejez, los sueños, las frustraciones y el desamor. Sin embargo, lo que podría haber sido un relato sombrío sobre la decadencia física en contraste con la juventud, se transforma gracias a Alfredo Castro en un conmovedor acercamiento al reconocimiento de las propias limitaciones. Castro, que tuvo un gran desempeño en la película “Rojo” de Benjamín Naishtat protagonizada por Darío Grandinetti, vuelve a componer un personaje sólido, sin caer en estereotipos y con dosis justas la sensibilidad, gracia e ironía.