El actor que interpretó a Doc Brown en la popular saga de los ochenta reveló esta parte de su historia en su autobiografía
09:59 hs - Miércoles 28 de Octubre de 2026
Christopher Lloyd, el actor de 88 años que alcanzó la fama mundial como el entrañable científico Emmett “Doc” Brown en la saga “Volver al futuro”, habló de su prolongada lucha contra las adicciones en su autobiografía recientemente publicada.
El libro se titula “A mi propio tiempo: memorias” (“In My Own Time: A Memoir” en el inglés original) y se lanzó el martes 27 de octubre en Estados Unidos. En el volumen, Lloyd reconstruye cómo comenzó su relación con la cocaína en la década de 1970 y de qué manera el consumo de distintas sustancias fue ganando terreno en su vida cotidiana.
Según relató, su primer contacto con la cocaína ocurrió en un club de comedia de Los Ángeles, cuando aceptó consumir con una mujer a la que acababa de conocer. “Eso fue todo lo que hizo falta. Me enganché casi de inmediato”, afirmó Lloyd en el libro.
Con el tiempo, el alcohol y la marihuana también se convirtieron en consumos problemáticos. Sin embargo, aseguró que nunca se presentó a trabajar en un escenario o frente a las cámaras bajo los efectos de ninguna de esas sustancias.
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Un episodio violento, rehabilitación y sobriedad
Lloyd reveló que uno de los episodios más oscuros de su adicción se dio en 1983, antes de convertirse en Doc Brown, cuando la serie “Taxi”, en la que trabajaba, fue cancelada después de cinco temporadas. El actor narró que en aquel momento atravesaba una etapa de consumo intenso. Después de una discusión con su entonces pareja, mientras estaba bajo los efectos del alcohol y las drogas, golpeó las ventanas de la casa que compartían y terminó con heridas de gravedad.
“Lo siguiente que recuerdo es que estaba tirado en el piso de mi cocina, desangrándome, mientras los paramédicos me atendían”, relató. Más tarde supo que había perdido tanta sangre que necesitó una transfusión. Además, debió someterse a una cirugía y realizar fisioterapia para recuperar la movilidad de los dedos.
En 1993, después de trabajar con un psicólogo que lo ayudó a reconocer el daño que el consumo estaba provocando en su vida, Lloyd ingresó en un centro de rehabilitación en el que permaneció cinco semanas. El actor reconoció que atravesó varias recaídas antes de conseguir abandonar el consumo de manera definitiva, hace ya más de treinta años.
