Cantata Rosario: "Quisimos contar cómo vemos lo que somos y de dónde venimos"
Bigote Acosta y Néstor Mozzoni relatan el porqué del regreso de esta obra emblemática de la ciudad a 40 años del estreno. Las funciones gratuitas son el miércoles 17 de mayo en el teatro del Parque España y el sábado 20 en sala Lavardén.

Lunes 15 de Mayo de 2023

A cuarenta años de su estreno, se pone nuevamente en escena la Cantata Rosario, una obra que reúne canciones, poemas y relatos creados por Néstor Mozzoni y Raúl “Bigote” Acosta. Las funciones serán este miércoles 17 de mayo en el teatro del Parque España y el sábado 20 en sala Lavardén. En ambos casos el horario es a las 20 y con entrada libre y gratuita.

  En 1982, Acosta y Mozzoni no se conocían. El editor y compositor Iván Cosentino le sugirió a Mozzoni contactarse con Acosta, ya que el periodista había escrito unos textos que quería musicalizar.”Allí comienza a gestarse la Cantata Rosario”, recuerda el pianista y director local. Los autores trabajaron en el armado de la obra durante 1982 y la estrenaron al año siguiente. “Es una crónica cantada de “El Pago del Rosario”, afirman los autores a La Capital.

  El grupo en escena incluye relatores (Acosta y Graciela Mozzoni), cantantes solistas (Graciela Mozzoni, Romina Amoruso, Daniel Abraham y Néstor Mozzoni), grupo vocal e instrumentistas, con la dirección musical y arreglos del pianista Néstor Mozzoni.

  La formación instrumental está integrada por Javier Galera (bajo), Tomás Pagura (batería), Emiliano Zamora (flauta), Luis Giavón (oboe) y Eduardo Cáceres (guitarra). Para estas presentaciones, el grupo vocal estará compuesto por Claudia Schujman, María Noel, Flavia Borgna, Daniel Abraham y Mario Arias.

  Para los textos, Acosta aplicó los conocimientos adquiridos durante su trabajo periodístico. “La Cantata es resultado de observar el crecimiento de la Villa del Rosario, de consultar el tradicional libro de Alvarez y las crónicas de Campazas y de textos conversados con Vladimir Mikielievich. El criterio era encontrar un punto fijo, un sitio y un grupo de personas que hiciesen el trabajo elemental, fundacional”, explica el periodista y conductor de “La vereda de enfrente”, de LT8.

  La premisa fue resaltar que la Región Rosario no es producto de una epopeya individual, sino que es un fenómeno colectivo. “El eje es la recreación, en lo posible sin traición a los hechos, rigurosa con las formas y con el pensamiento de lo que aparece cuando un pueblo se construye a sí mismo. Rosario se construye a sí misma y ese rigor histórico que se rescata permite luego el vuelo poético”, destaca “Bigote”.

  El trabajo de escritura de la obra no fue producto de consultar fuentes para luego pasar a la narración. “No, no fue así. Se trató de no confundir, de no mentir, de no inventar sobre la ignorancia. No es una tesis para la cátedra de Historia. No creo que el mayor rigor histórico posible sea el eje de una creación poética.”, afirmó.

  Para musicalizar los poemas, Mozzoni no tuvo en cuenta sus raíces familiares: “Si bien tengo abuelos italianos, alemanes, vascos y una abuela argentina de origen holandés, que seguramente me marcaron con sus raíces, poco tenían que ver en esos momentos con la tarea que encararíamos”.

  La experiencia del director musical fue fundamental y fue un acierto el método utilizado y el encuentro con Acosta para componer la obra. “Siempre me sentí muy cómodo trabajando a partir de un texto para componer, realizar arreglos o música incidental. Y esta revisión no fue la excepción”, certifica Mozzoni.

  A fines del año pasado, los autores revisaron la obra escrita hace cuarenta años y la fueron puliendo y rearmando, conservando la estructura original. “Consideramos que algunas menciones y personajes ya no tenían la entidad de aquel entonces, sacamos y reubicamos canciones y agregamos algunas nuevas que compuse”, cuenta Mozzoni acerca de esta nueva versión de la obra. Los arreglos instrumentales también fueron adaptados para la formación que será de la partida en estas presentaciones.

  “En la primera parte de la cantata hay ritmos folklóricos (triunfo, chacarera y litoraleña) que muestran el tinte campestre de esa villa en formación”, explica el director musical. “Luego, en el recorrido histórico incluimos tangos, canciones, valses y hasta un rap, con la idea de reflejar los cambios que se fueron dando”, agrega.

  Una de las canciones, quizás la más significativa, rescata la importancia histórica y simbólica del Monumento a la Bandera. “Revisando las idas y vueltas hasta su inauguración en 1957, vemos cómo terminó convirtiéndose en el ágora de la región. El desafío creativo fue rescatar ese valor significante que posee y cantarlo. Tuvimos claro que una cantata a Rosario debía incluir al mayor referente simbólico que Argentina reconoce como punto geográfico de la ciudad.”, destacó Mozzoni.

  La “Cantata Rosario, un canto a lo que somos”, según sus autores, no intenta definir la esencia del rosarino. “El rescate no es una historia, sino un recorte y un retrato. El proyecto, que comenzó a elaborarse en 1982, previo al advenimiento de la democracia, se trabajó con la decisión de contar cómo vemos lo que somos y de dónde venimos”, expresa Acosta.

  Si bien Rosario no tiene fecha de fundación, hay rastros del origen que están contemplados en esta cantata. “Tratamos de retratar, con palabras propias, la gesta de un pueblo que se comenzó a reconocer como tal en una tarea inconsciente. Al revisar archivos de censos y domicilios, está claro que no hubo colonizadores ni un orden estadual para que los primeros pobladores se estableciesen en estas tierras”, sintetizan.

  Los autores manifiestan el entusiasmo por volver a poner en escena la cantata luego de cuarenta años. “Con los relatores, los cuatro solistas, el grupo instrumental y el conjunto vocal notamos que en esta nueva versión de la cantata estamos poniendo nuestro sentimiento por Rosario.”, señala con énfasis Mozzoni.