"Caín & Abel" tuvo un precipitado final y le deja lugar a "Gran Hermano"
La tira “Caín &  Abel”, una de las mayores apuestas de la ficción en 2010, consumó  anoche su acelerado y “trágico” final sólo tres meses después de su  estreno en la pantalla de Telefé, en medio de una polémica entre la  productora y los responsables del canal por el levantamiento del  ciclo.

Jueves 16 de Diciembre de 2010

La tira “Caín &  Abel”, una de las mayores apuestas de la ficción en 2010, consumó  anoche su acelerado y “trágico” final sólo tres meses después de su  estreno en la pantalla de Telefé, en medio de una polémica entre la  productora y los responsables del canal por el levantamiento del  ciclo.

La ficción, que cabalgaba por encima de la opacidad general  de la televisión comercial abierta, fue fagocitada por la edición  2010  de “Gran Hermano”, el reality que ocupará su lugar y amenaza  con ganar más minutos de pantalla en la medida que continúe  acompañado por el rating.

“Caín & Abel” promedió, según Ibope, 9.4 puntos que, si bien  no representan una cifra despreciable, según la visión del canal  tampoco eran suficientes para sostener una ficción coral con  actores de carrera que, por naturaleza, es costosa.

En ese punto, la pantalla de Telefé entregó anoche un espacio  que cultivaban actores de la jerarquía de Virginia Lago y Luis  Brandoni (bien acompañados por Vanesa González, Joaquín Furriel,  Fabián Vena, Luis Machín, Federico D`Elía, Mara Bestelli, Julieta  Cardinali y Mercedes Oviedo) para trocarlo por la experiencia de un  reality cuyo casting no se guió por fin artístico alguno.

“Caín & Abel” había avanzado en este tiempo, con suerte  dispar, en tramas ásperas para el relato televisivo (violencia  doméstica), endulzado por el ritmo de una intriga de corrupción  montada alrededor de una empresa familiar y una disputa entre  hermanos (Vena y Furriel) que da fundamento al título de la  ficción.

El precipitado final de la tira, que según la productora  tenía continuidad asegurada hasta -al menos-  el 31 de enero,  obligó a los autores a violentar el ritmo del relato y a anudar los  lazos de los contrapuntos que estaban madurando con los tiempos  naturales de una pieza artística.

Así, en el último capítulo, que comenzó 15 minutos más tarde  del horario anunciado, se observó un vertiginoso relato donde el  poderoso empresario Eugenio Vedia (Brandoni) termina encarcelado.

En el encierro, el personaje de Eugenio opta por el suicidio  luego de ordenar la muerte de su hijo Simón (Vena), que había  recibido un disparo en una pelea con su hermano Agustín (Furriel)  -también herido de bala- por el amor de Valentina (González).

El cuñado de Eugenio, Alfredo (D`Elía), golpeador y sexópata,  termina, a modo de cierre moral, vejado en prisión.

Valentina clausura su historia con un viaje introspectivo y,  en el epílogo, se devela que Agustín -herido en aquella pelea con  Simón- también había perdido la vida.

Fue el cierre de una tira cuyo levantamiento generó una  polémica entre la productora On Tv, comandada por Claudio  Villarruel y Bernarda Llorente -ex responsables de programación de  Telefé- y el canal.
La emisora anunció que el levantamiento fue obra del  “consenso”, pero la productora se apuró en aclarar que se trataba,  sin más, de una decisión “unilateral” de Telefé.

Se advierte también, en la confrontación pública, un  condimento de distanciamiento e interna entre actuales y antiguos  encargados de contenidos de canal que, a la luz de los hechos, han  atizado el clima y sembrado el terreno fértil para este desenlace.

En cualquier caso, Telefé clausuró anoche una ficción que en  ningún momento de su corta vida había podido `marcarle la cancha` a  “ShowMatch” de Marcelo Tinelli, una medida que, si es reducida a  los números del rating, constituye una amenaza para toda propuesta  estética. (Télam)