"Cada capítulo es como una película"
Peter Lanzani, protagonista de la ficción de Undeground "Un gallo para Esculapio", cuenta cómo fue actuar y dirigir. Luis Luque dijo que detesta la riña de animales

Martes 16 de Octubre de 2018

La serie revelación de 2017, ganadora de siete premios Martín Fierro, incluido el de Oro, "Un gallo para Esculapio", regresa recargada con su segunda temporada. Ahora la ficción de Undeground protagonizada por Peter Lanzani no se verá por la pantalla de Telefe, ya que se estrenará hoy a las 23 por TNT. Cada semana se emitirá un nuevo capítulo. A partir de mañana estarán disponible por Cablevisión Flow y Canal 1 de Cablevisión HD los seis capítulos de la segunda temporada.

Para esta segunda temporada, grabada en 60 locaciones diferentes, "Un gallo para Esculapio" se centrará en la vuelta de Nelson (Lanzani) luego de seis meses de estar lejos de Buenos Aires. En este nuevo panorama estará Yiyo (Luis Luque) ocupando el lugar de Chelo Esculapio como nuevo líder del Conurbano.

Antes del debut de esta segunda parte, de la cual también participan Luis Brandoni, Julieta Ortega, Andrea Rincón y gran elenco, Lanzani y Luque hablaron con Escenario en la capital porteña sobre los desafíos que se presentaron en esta serie de acción y suspenso que arrasa en Latinoamérica.

—¿A qué se debió el éxito de la primera temporada? ¿Cómo recibieron el Martín Fierro de Oro y vos, Peter, el Premio Tato al mejor rol protagónico en miniserie?

Peter Lanzani: se debió al laburo de muchas personas apasionadas por el cine. Dejamos el proyecto en lo más alto. El Tato es un lindo mimo a tanto tiempo de laburo, pero ahora hay que levantar la cabeza y seguir, nadie te regala nada. Lo dejamos todo en esta segunda temporada. Te pueden dar el Martín Fierro de Oro, pero la realidad está en la calle, y se coparon mucho con esta producción.

—Peter, comenzaste en comedias como "Chiquititas" y "Teen Angels". ¿Te sentís más cómodo en los roles dramáticos como este y el que hiciste también en "El ángel"?

Lanzani: siento que los roles más dramáticos te desafían un poco más y hoy estoy instalado en ese lugar de seguir creciendo actoralmente.

—¿Conocían algo sobre la riña de gallos antes de filmar la serie?

Lanzani: en la primera temporada nos acercamos más a ese mundo.

Luis Luque: yo dije que si en la serie había riña de gallos, no filmaba. No participo en las riñas, sólo en los asaltos del asfalto. El mundo de las riñas lo curtió Peter. No soportaría jamás ver a un animal así. En el mundo es un gran negocio, como por ejemplo en Perú, al igual que las corridas de toro. Vimos gallitos heridos...

—¿Tuvieron alguna queja de alguna organización ecologista?

Lanzani: no, igualmente todo lo que mostramos es ficcionado. Lo que se hace desde la serie es una denuncia. Nosotros no filmamos dos gallos matándose y terminamos cuando se matan. Nos interiorizamos en el mundo, más en la primera temporada. Siempre me lo tomé como una crítica hacia la riña de gallos. El hecho de verlo es horrible. Es como la corrida de toros, después de cinco tocadas que le clavan, le sangra el cuerpo y se cae al piso, no sé si es tan divertido. Y para ellos eso es cultura. Es arte. El torero es un artista y la relación entre ellos es amor puro.

Luque: los negocios qué hay detrás de los bichos es terrible, más allá del folclore ese donde purificás tu alma del hombre con el animal, es filosofía que no me interesa. Lleva atrás un negocio, como las apuestas. Es muy heavy.

—¿Tienen lugar para la improvisación?

Lanzani: improvisación no, sí para la intuición. Con un buen guión no hace falta improvisar. Cuando un guión está tan bien, es hasta una falta de respeto cambiarle tanto todo. Salvo que justo mi personaje tenga que modificar. O Pipo (N de la R: el apodo de Luis Luque) que tiene un léxico muy particular, es para sumarle. Lo que cuenta la escena es claro.

Luque: yo hago algunas cositas entre 200 actores y helicópteros, meto un "ji ji" y ya se da cuenta. El director sabe lo que quiere, es muy talentoso.

—En el último capítulo de la primera temporada, sus personajes matan a alguien, ¿cómo se construye la trama en esta segunda temporada luego que la muerte de este personaje supone que marcará un quiebre en la historia?

Luque: lograr la empatía es inevitable. Mi personaje arranca desde ese momento, fue muy complejo y oscuro, fue un trabajo increíble. Creo que en esta serie llegué a lugares a donde no llegué nunca, de miedo y revelación. De hecho, creo que estas situaciones generan empatía con el espectador por la curva que van viviendo, como el personaje de Nelson.

Lanzani: es como la universidad de la vida, los personajes están completamente abordados por estas circunstancias, pero la vida sigue. Y les van a ir pasando muchas cosas con las cuales tendrán que aprender. A decidir y actuar. La primera tuvo 10 capítulos y esta tiene 6, así que el guión está muy cuidado y enfocado en lo que se quiere contar. Cada capítulo es como una película, es una locura todo lo que pasa. Es una serie que habla sobre la vida, y la vida te sorprende todo el tiempo. Estos personajes son luchadores.

—¿Cómo influyó el hecho de que Peter haya incursionado en la dirección en esta temporada?

Lanzani: fue una experiencia única, tenía muchas ganas de dirigir y creí que era el momento. Traté de aportar y aprender en base a un maestro que es Bruno (el director). Además es muy fácil trabajar con el equipo que tenemos. De producción, dirección, todo. Tenemos las expectativas altas para que nos vaya muy bien.

Luque: Peter dirigió muy bien, lo más importante que tiene es la inquietud, esto no es un juego, este laburo implica tu vida, y si no lo entendés así, siempre vas a nadar en la superficie. Peter es una persona que no nada en la superficie. Creo que en esta temporada logramos cosas liberadoras, estoy muy ansioso por verla.