Lunes 04 de Julio de 2011
“Este álbum es definitivamente una evolución”, aseguró Benyoncé. “Cuanto mayor y más madura estoy, más cosas tengo que contar”, explicó Beyoncé en referencia a su nuevo disco, “4”, que salió a la venta hace pocos días.
Con este trabajo, la ex integrante de la banda Destiny’s Child pretende ofrecer un nuevo sonido a sus seguidores, que ahora discuten en los foros de Internet si lo ha conseguido. Y es que ya antes de la salida al mercado, los temas de “4” circularon por internet.
“No era la manera en la que quería presentar mis canciones, pero me alegro de la reacción positiva de mis fans”, apuntó la artista. Sin embargo, esa respuesta de sus seguidores no se vio reflejada aun en las posiciones de las listas de éxitos en parte quizás por la nueva mezcla de géneros que ofrece la artista en este álbum a cuya creación dedicó más de un año acompañada de importantes productores.
Su inspiración fueron Stevie Wonder, Michael Jackson y el cantautor nigeriano Fela Kuti, explicó en una entrevista con la MTV. Con “4”, la intérprete de 29 años quiere escapar de los estándares del rhythm and blues. “No es rhythm and blues, no es el típico pop, no es rock, es sencillamente todo lo que me encanta mezclar”, explicó.
Combo seductor. Los críticos reconocen que en pocas ocasiones Beyoncé estuvo mejor que en este caso en el que ofrece un combo seductor de baladas y temas de ritmo intermedio que revelan su madurez.
En este caso se despoja de buena parte de la pirotecnia musical característica de algunos de sus mayores éxitos para brindar un álbum que busca ganar espacio por medio de la seducción más que la fuerza.
En baladas como “I Care”, tiene espacio para utilizar todo el potencial de su voz, desde una delicada fragilidad hasta una gran potencia plagada de seguridad en sí misma. Sin embargo, en algunas ocasiones, recuerda a Whitney Houston en la banda sonora de “El guardaespaldas”. “4” aporta no sólo canciones lentas, sino también temas rápidos y experimentales.
Uno de los mejores es “Love on Top”, un tema que logra un efecto soñador al mezclar el sonido de los bronces y el sintetizador con la voz hechicera de Beyoncé. Hay una inspiración de los 80 en el sensual tema “Party”, coproducido por Kanye West, con una línea retro del bajo que baja el ritmo pero no la diversión.
“Countdown” y “End of Time” dejarán satisfechos a quienes buscan el habitual frenesí de Beyoncé. Pero la mayor parte del álbum no está dedicado a la diva danzante sino a la mujer enamorada, que habla de la pasión por su hombre, sea con confianza o con miedo.
Fuerza femenina. Musicalmente “4” no es una revolución, pero Beyoncé se demuestra a sí misma y a los críticos que todavía puede dar sorpresas. “Intento escribir y cantar las canciones que las mujeres necesitamos escuchar. Sé que a veces es difícil demostrar cuán increíbles podemos ser. Estoy muy feliz de poder hacerlo y decírselo a las mujeres alrededor del mundo”, explicó la cantante sobre este nuevo álbum.
Hacía tres años que Beyoncé no sacaba un nuevo álbum. Durante la grabación del álbum, que le llevó alrededor de un año, la cantante permaneció alejada de la escena musical. Durante todo ese período estuvo aislada, reunida con su equipo de músicos, técnicos y compositores, para preparar un material que justificara la espera por parte de sus fanáticos.
El disco comienza con la balada romántica “1+1”, que fue definida por el puntapié del disco. La tónica romántica reaparece en el tema “I care, I miss you”. Esos temas, se afirma, son justamente aquellos en los que Beyoncé se revela más vulnerable y personal, y acaso por ello resultan también los más interesantes.
“Rather die young”, “Start over” y “Love on top” fueron definidas como “baladas de amor desgarrado” con sutiles cambios de clima en el medio. En “End of time”, que anuncia desde su título su carácter apocalíptico, el énfasis recae en la percusión y la voz.
Deliberadamente, el disco coloca al final el tema “I was here”, compuesto por la cantautora Diane Warren, cuyas resonancias emotivas dejan en libertad los acentos de una despedida. l