Badía: "Agradezco un poco a este tumor por todo lo que me dio"
Juan Alberto Badía se refirió esta mañana a la avanzada recuperación del cáncer que padece desde hace un año: "Era un sachet de leche y ahora es una pelotita chiquita". Dijo que su "milagro" es una mezcla de todo y admitió que tiene una gran cuenta pendiente: dejar de fumar.

Lunes 14 de Noviembre de 2011

Juan Alberto Badía reflexionó esta mañana sobre la enfermedad que padece desde hace un año y contó detalles de su recuperación. “Tengo que agradecer un poco a este tumor por todo lo que me dio”, dijo el conductor para graficar el afecto que le entrega el público y los colegas. Su cuenta pendiente es dejar de fumar.

El 9 de noviembre del año pasado, Badía se enteró que padecía un cáncer que afectó su mediastino, en la zona del tórax ubicada entre el esternón y la columna vertebral. Inmediatamente comenzó un tratamiento que encuentra resultados satisfactorios: “Era un sachet de leche y ahora es una bolita chiquita”, contó.

“Tengo que agradecer un poco a este tumor porque cuando empezó este dolor apareció tanta gente que se acercó a saludarme, a abrazarme, a darme un beso”, dijo para mostrar el costado positivo de su padecimiento.

"Ahora estoy en un trance porque en diciembre tengo que operarme. No entré nunca al quirófano, tengo fobia pero es bueno que tenga la posibilidad de esta operación asique lo superaré”; dijo.

Al recordar que sintió cuando se enteró de su enfermedad refirió a una metáfora futbolera. “De entrada tuve el peor resultado y salí a buscar el partido con todo, con ocho jugadores, creyendo que me estaban dando una oportunidad y no que estaba enterrado”.

Y aclaró que los buenos resultados también arribaron porque su físico “aguantó mucho”. “Fue una combinación de cosas, el tratamiento, la quimioterapia, el camino espiritual, la radio que puse en mi casa también fue sanadora. Esta milagro es una mezcla de todo, es muy importante tener algo por lo que levantarse cada día, es lo que te cura también”.

En tanto contó que tiene algo fundamental que superar aún y es su adicción al cigarrillo. “Fumo a escondidas de mí mismo. El cigarrillo es algo de lo que me arrepiento, no soy capaz de dejar el cigarrillo, soy capaz de un montón de cosas y no de eso. Me traiciono a mi mismo pero ninguno de nosotros puede con todo, y lo que tengo como meta es dejar el cigarrillo”.

Si bien desplega un mensaje esperanzador y la energía positiva lo desborda, Badía acalró que no puede “tomar el papel de sanador ni de milagrero”. “Es mucha mi ignorancia y mucha la desesperación de las personas sólo puedo contar lo que me ayudó a mi”, dijo y reveló que la gente le pide que “toque” a sus familiares enfermos.