Domingo 17 de Septiembre de 2023
“Artículo 19. El experimento”, la obra que sus responsables pensaron como una “comedia cannábica rosarina”, regresa a escena con funciones el viernes 22 y los sábados 23 y 30 de septiembre, a las 21, en el teatro Arteón (Sarmiento 778). Los actores Mauro Sabella, Adriano Espinosa y Fran Alonso, y los directores Esteban Trivisonno y Manuel Melgar contaron cómo evolucionó este trabajo que tiene como punto de partida un tema siempre vigente y dinámico como el cannabis, y lo hace en clave de comedia negra, vodevil y comedia física. Estrenada en noviembre de 2021, la propuesta tiene un largo recorrido por los teatros La Comedia, Parque de España, Lavardén, el Anfiteatro, ciudades de la provincia y en el porteño Espacio Callejón, además de Arteón, donde realizó funciones entre marzo y junio.
¿Qué piensan hoy de aquella idea que aun siguen explorando?
Adriano Espinosa: La obra surgió en la Escuela de Teatro y Títeres como parte de una improvisación grupal que hicimos con Fran Alonso y Adriano Espinosa; teníamos la necesidad de contar sobre la temática cannábica, apuntando a un público joven y que nos interpele generacionalmente. Creíamos que estaba vacante ese puesto, ese lugar del hablar desde la juventud para la juventud. Por aquel momento sólo teníamos el pasaje del experimento con el soldado y el misterioso Artículo 19, la mostramos en nuestro círculo y notamos el incentivo del público, así pensamos en agrandar la puesta y llevar el texto a otras dimensiones, subirle un piso a nuestras expectativas. Hoy sostenemos que lo atractivo de la temática, y cómo ésta se movió en este tiempo fueron claves para tener nuestra identidad como grupo de trabajo y que la obra consolide con tres años de trabajo y más de 40 funciones, con un equipo de producción que también cambió y no hizo otra cosa más que elevar aquel primer material.
¿Por qué creen que vuelven a escena de forma periódica con esta obra?
Esteban Trivisonno: Cuando estrenamos en el 2021 tuvimos la suerte de pasar por escenarios muy diversos, desafiantes; en febrero de 2022 estuvimos en el Anfiteatro y a partir de ahí, la idea de que la obra recorriera varios puntos de la provincia en busca de públicos nuevos resultaba una apuesta, pusimos por delante la comedia, la reflexión sobre nuestra temática a partir del debate sobre la despenalización del cannabis y contábamos con que ese primer público nos iba a seguir recomendando. Eso sucedió, hicimos funciones en varias localidades y llegamos a Espacio Callejón en Buenos Aires, un espacio muy prestigioso del teatro independiente donde hicimos una muy buena temporada, ahí nadie nos conocía y sin embargo salimos airosos. Hay gente que vio cuatro o cinco veces la obra y lo hace convencida, al mismo tiempo en cada nueva asistencia esas personas traen más personas, el boca a boca virtual de las redes y la producción de material del grupo contribuyen a que semana a semana se sumen nuevos espectadores de todas las edades posibles. Sin duda volvemos por el público que acompaña, no hay fórmulas, y ese trabajo grupal requiere mucha paciencia y trabajo.
¿Cómo se filtró el humor en una problemática tan compleja?
Francisco Alonso: El humor fue el punto de partida de esta obra, lo que la atraviesa desde el momento uno, y mientras se hacen chistes, por debajo hay una subtrama profunda y seria que queremos contar, y la comedia negra es el canal elegido. Tenemos una temática fuerte, que genera divisiones y las opiniones son diversas, la sátira debía tener las virtudes suficientes para no remarcar obviedades, eso fue un objetivo clave. Los personajes se mueven por intereses propios, cambiantes y van a fondo con sus obsesiones, en el medio todo sale mal, no es lo esperado, lo pretendido y es ahí donde la comedia toma la escena, nuestros personajes quedan expuestos en una espiral que nunca se detiene y con eso llevamos al espectador de viaje. Creemos en la importancia de cada chiste, remate y salida para poder pasar a lo que viene, ese tránsito de comedia y su fortalecimiento. Al día de hoy es trabajado con ensayos y es por eso que cada función es distinta, algo le vamos metiendo.
¿Tuvieron que rever algunas cuestiones vinculadas con la actualidad?
Manuel Melgar: Muchos pasajes se reformaron de una temporada a la otra, tiempos, remates y la llegada con el público a través de nuestras redes sociales. Otras temáticas ganaron matices en relación a todo lo referido con el cannabis y el curso legal de su tratamiento y, sobre todo, los discursos sobre el ejército, los abusos de poder y el negacionismo toman hoy otro sentido sin haber cambiado el texto de la obra. En esa evolución es que la obra tiene que ajustarse por default, no somos indiferentes a la coyuntura social, tratamos de estar a la altura y avanzar con que es lo que se necesita reforzar, nos damos ese espacio como grupo.
¿Qué estatus social y jurídico tiene hoy el cannabis y el consumo?
Mauro Sabella: “Hoy el cannabis atraviesa una pseudo legalización, se han avanzado en lo medicinal, industrial y en artículos comestibles. En nuestra provincia tenemos un gran cultivo estatal y muchas agrupaciones que cultivan de forma legal para el desarrollo medicinal e industrial del cannabis. A su vez, hace un par de años que se puso en marcha el Reprocan, que es la herramienta legal para transportar y cultivar cannabis que favorece a los consumidores, está centrada para uso medicinal principalmente aunque también ampara a aquellos usuarios que creen que su vida mejora con el uso de cannabis. Este avance se da día a día, sin ir más lejos la semana pasada se aprobó a nivel nacional una investigación sobre la producción de alimentos en base a la semilla y el cannabis. Creemos que este camino de investigación tiene que estar dentro de la agenda política aún con estos cambios dirigenciales, mientras esto suceda “Artículo 19” seguirá en los escenarios, siempre vigente y abiertos al debate a través de nuestra obra.