Martes 25 de Octubre de 2022
Antonela Roccuzzo es, aún sin quererlo ni buscarlo, una de las figuras más codiciadas del planeta mediático. Sin necesidad de escándalos, como Wanda Nara, ni grandes éxitos musicales, como Tini Stoessel, logra quedar bajo todos los reflectores vaya a donde vaya. Brilla con luz propia, aseguran los que la conocen en la intimidad; se destaca sin necesidad de grandes artificios, le basta con su sola presencia para hacerse notar.
Es la esposa de Lionel Messi, el mejor futbolista del mundo, la madre de sus tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro, y eso la hace ser una presa codiciada de la prensa del corazón y, sobre todo, de sus voraces paparazzi. Pero, hay que decirlo, no anda por el mundo con un cartel que la identifique y así y todo revolucionada cada lugar donde llega. Así sucedió en las últimas hora cuando desembarcó, silenciosamente, en las Cataratas del Iguazú.
Lo hizo a bordo de un avión privado y acompañada de sus tres hijos y sus hermanas, Carla, quien también viajó con su prole, y la más pequeña, Paula. Llegaron sin previo aviso y ni bien pisaron suelo argentino, después de cumplir los trámites migratorios, por supuesto, fueron trasladadas con el más absoluto sigilo al hotel más exclusivo de Iguazú, enclavado en el corazón de la selva misionera, donde establecieron su base de operaciones.
Este martes Messi jugará con la camiseta de París Saint Germain (PSG) contra el Macabi Haifa, por la fase de grupos de la Champions League. Aprovechando la obligación laboral y deportiva de su esposo, Antonela armó las valijas y tomó de la mano a sus tres hijos y se embarcaron en el jet privado del crack rosarino rumbo a Puerto Iguazú. Su intención, claramente, es disfrutar unos días de paz antes del torbellino del Mundial de Qatar.
La versión de que Antonella iba a viajar a las Cataratas corrió como reguero de pólvora en la ciudad misionera, aunque no se corroboró hasta que se difundieron en las redes sociales las fotos del avión privado, un Gulfstream V, matrícula LV-IRQ, en la pista del aterrizaje del Aeropuerto Internacional de Puerto Iguazú. Rápidamente, aparecieron las fotos de Thiago, Mateo, Ciro y Antonela con las valijas en el interior del aeropuerto.
Aunque en un principio se especuló con que se trataba de una parada técnica de camino a Rosario, luego se confirmó que harán una visita a la ciudad misionera y, casi con seguridad, a las Cataratas del Iguazú. Medios locales informaron que la familia se alojó en un hotel lujoso de la zona conocido como las 600 hectáreas. Ahí pasarán el resto del día y luego continuarán con su visita, aunque se desconoce el detalle de su itinerario.