Amy Winehouse no murió de sobredosis sino ahogada en alcohol
La cantante británica, que se hizo famosa alredeor del mundo gracias a éxitos como "Rehab" y "Back to Black", consumió grandes cantidades de bebidas alcohólicas antes de morir. Lo reveló el veredicto de la investigación judicial sobre el deceso de la artista, que fue dado a conocer hoy.

Miércoles 26 de Octubre de 2011

El misterio sobre la muerte de Amy Winehouse ya está resuelto: según el veredicto de una investigación judicial dado a conocer hoy, la cantante británica murió por intoxicación con alcohol, pues su cuerpo presentaba una cantidad de alcohol en sangre de 4,16 por mil. Su repentino fallecimiento fue “la consecuencia, no buscada, de este potencialmente mortal” consumo de alcohol, dijo la jueza de instrucción Suzanne Greenway en Londres.

Los padres de la diva del soul escucharon entre lágrimas las conclusiones de la investigación en la sala. Winehouse no había bebido nada durante las tres semanas anteriores. El comité de investigación calificó la muerte de “tragedia”.

Los resultados señalan que por cada 100 mililitros de sangre el cuerpo de Winehouse presentaba 416 miligramos de alcohol. Es decir, 4,16 por mil. En Reino Unido, el nivel de alcohol en sangre a partir del cual ya no está permitido ir al volante son 80 miligramos.

Winehouse fue hallada muerta el 23 de julio a los 27 años en su vivienda de Londres. La cantante de hits como “Rehab” o “Back To Black” había luchado durante años contra sus problemas de drogas y alcohol, por lo que se temió que pudiera haber muerto de sobredosis. Sin embargo, un primer examen toxicológico no dio resultados claros, por lo que se inició la investigación forense.

No obstante, sí se constató que no había sustancias ilegales en su organismo. Los padres de Winehouse subrayaron en varias ocasiones que ya no consumía droga y que en el momento de su muerte se había sometido a una desintoxicación de alcohol.

Durante la vista celebrada en Londres, en la que hablaron entre otros la ex médica de Winehouse y varios forenses, se señaló que la cantante no consumía droga desde finales de 2008. En cuanto a su consumo de alcohol, se alternaron temporadas de abstinencia total con otras en las que bebía ingentes cantidades.

Antes del 20 de julio había estado entre dos y tres semanas sin beber. Además, tomaba medicamentos contra las consecuencias de la desintoxicación y la ansiedad. En el dormitorio de Winehouse se hallaron tres botellas vacías de vodka, dos grandes y una pequeña, informó la policía.

También se dieron a conocer resultados más detallados de la autopsia: pese a los años de consumo de alcohol y drogas, todos los órganos importantes del cuerpo de Winehouse estaban en buen estado, entre ellos el hígado y el corazón.

La médica de Winehouse, Christina Romete, contó que durante años advirtió a la joven de que no podía seguir como hasta ahora. Le explicó tanto de forma oral como escrita cuáles eran las consecuencias del consumo de alcohol sobre su mente, su corazón y su hígado y sobre su fertilidad.

La tarde de su muerte, Romete había visitado a su paciente. Aunque parecía ligeramente bebida, se encontraba estable. “Era muy cabeza dura y estaba decidica a hacer todo a su manera”, dijo la doctora. Aquella tarde Winehouse le dijo que no sabía si podría dejar de beber. Pero no quería morir. “Deseaba el futuro”, dijo la médica.