Sábado 27 de Octubre de 2012
Silvina Santandrea, Ofelia Castillo y Juanjo Mangiarelli se propusieron inaugurar unos "Días de humor" que compartirán con los rosarinos. Se trata de una propuesta formada por dos espectáculos, "Atrápame" y "Fiebre de varieté". El primero se estrenará hoy, a las 22, en Caras y Caretas (Corrientes 1518).
Se trata de un trabajo dirigido por Castillo en el que Santandrea y Mangiarelli proponen una especie de "documental en el que los personajes forman parte de la fauna urbana", según adelantó Santandrea. "Son personajes bastante dañinos, tóxicos, salvajes", dijo y explicó que entre ambos intentan descubrir con humor "cómo puede un humano convertirse en salvaje cuando a veces podemos domesticar a un animal".
Las criaturas de "Atrápame" son Pablito, "un muchacho que quiere ser diferente por medio del arte, pero no se da cuenta, e incluso aparece en su discurso, que él está dentro de la red, que es imposible salir de la red en que vivimos desde que te levantás", señaló Santandrea.
El cuarteto de esta singular galería "tóxica" se completa con una RRPP y "party planner". Se trata de Noemí, especializada en la promoción de restaurantes que "le abre al público las puertas de la noche rosarina". Y Rolando, un taxista que comparte las anécdotas sobre su trabajo con una particular verborragia y que transforma su trabajo en "una forma de vandalismo". Para completar el cuadro se suma una animadora "que odia a los niños, una chica mantenida, que le consiguieron un programa de televisión en el que transmite un mensaje bastante nefasto, con textos en los que habla de la vorágine comercial y el monstruo del mercado".
"Fiebre de varieté", que irá el sábado próximo, es una propuesta que ya pasó por los escenarios rosarinos, pero que conserva el atractivo de su diversidad de estilos. En este caso se encuentran Marga del Mar, La Dama del Bolero, una mujer "políticamente incorrecta y con muy mal carácter", a cargo de Castillo; La Mirta, de Santandrea, esta vez prófuga de Interpol por haber robado una máquina tragamonedas de un casino, y Joao, que protagoniza un show "místico-musical", que además ofrece un exorcismo en vivo.
El varieté es una forma de espectáculo en la que Santandrea incursionó con éxito y, que según contó, le permite una amplia libertad a la hora de crear. "Tiene que ver con reunir distintos rubros dentro del género humorístico, donde aparece el baile, la música, las canciones, la actuación desde el clown, o desde lo dramático con ruptura hasta llegar al humor, el doble sentido, la sátira. Prácticamente se conjugan todos los elementos que pueden aparecer en lo teatral. Uno puede pasar por distintos lugares y la sensación es que está todo permitido; podés trabajar a pared cerrada o romper eso y trabajar con la gente", señaló.
Santandrea consideró que el humor, además, es un instrumento eficaz para la crítica. "El humor ha servido en la historia de la humanidad como herramienta para decir las grandes verdades. Los payasos, los locos que podían decir lo que querían y no eran castigados, o los juglares. Aparte cuando se trabaja metafóricamente, con la ironía, a veces no se entiende claramente cuál es el mensaje, pero llega igual", afirmó.
Acerca de los disparadores del humor señaló: "En general todos nos reímos de lo mismo porque de lo contrario los humoristas nunca podrían pegarla para conseguir la explosión de la risa. Nos hemos reído de lo mismo y seguirá sucediendo. A todos nos pasa lo mismo, y vivimos en una sociedad en que hay cuestiones que se repiten. Creo que también tiene que ver con una modalidad social y con una forma inclusive de funcionar que tiene el poder y los juegos de poder. Lo que hace el humor es denunciar esas cuestiones. Todos vivimos en un juego de poder, continuamente", afirmó la actriz.
Para cerrar, desmintió con una broma la afirmación que los actores que hacen humor están siempre tan felices como lo parecen en sus shows. "Dicen que los cómicos somos unos amargados depresivos. Pero Ofelia dice que ahora hay patologías nuevas, como la bipolaridad y los ataques de pánico", remató.