Sábado 14 de Marzo de 2020
La primera sensación que queda al terminar de escuchar las nueve canciones de un tirón de "La conquista del espacio" es que Fito lo hizo de nuevo. Esto es, contra viento y marea, en un momento en donde quedan pocos referentes del rock argentino, Páez desempolvó un disco potente, con letras que transpiran la necesidad del amor, la urgencia de la libertad y la crítica a un mundo en llamas, plagado de violencia y desigualdades sociales. Pero además, y no menos importante, Fito plasmó un material con canciones de alto vuelo en melodías, armonías y arreglos, sin contar lo bien tocado que está. Por citar un caso, el baterista del disco es Abraham Laboriel Jr, el mismo que toca desde 2011 en la banda estable de un tal Paul McCartney. "Adónde voy, no sé donde queda mañana. Flotamos en el mundo hasta que un día la verdad se para en la puerta de tu casa", canta Páez en "Resucitar", primer clip del disco, y una joyita que puede incluirse en el top ten de la obra de Fito. En "La conquista del espacio" también sobresale una perlita acústica, con un guiño minimalista, en "La canción de las bestias", donde se pregunta "¿cómo creen que se puede arreglar un mundo donde todos llevan la razón?" Páez asume riesgos y no le escapa a codearse con la cumbia villera para hablar de la violencia de género junto al cantante de Mala Fama. Denuncia con reflexión sin renegar de su impronta festiva. "Tengo la rabia intacta y sigo cantando abrazado a la música", afirma. Una declaración de principios en su conquista del espacio.