Lunes 24 de Enero de 2011
Victoria.— Durante más de un año, el grupo paranaense Art Restauro SRL con la colaboración de artistas locales realiza la restauración de los frescos de la parroquia Nuestra Señora de Aránzazu, pintados en su mayoría por el muralista Augusto Juan Fusilier, entre 1951 y 1955. La meticulosa tarea que se está llevando a cabo gracias al denodado trabajo de una comisión, que logró el apoyo del gobierno entrerriano, el financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y la colaboración de los victorienses, será inaugurada en marzo y para mayo está prevista la ceremonia religiosa de consagración de la iglesia.
El principal problema que ocasionó el deterioro de los frescos fue la humedad generada por numerosas goteras en la iglesia, que durante años actuaron sobre las pátinas no sólo de las obras de Fusilier sino sobre los dibujos ornamentales que las complementan.
Los restauradores, a cargo del paranaense Raúl Oscar González, tomaron muestras, las hicieron analizar y en base al diagnóstico químico se abocaron a reparar las pátinas dañadas.
Mientras la Comisión Pro Restauración del Templo Parroquial realizaba gestiones y vendía a los victorienses cuadrículas a 350 pesos cada una y bonos de 10 a 100 pesos para poder solventar el más de medio millón de pesos que demandarían los trabajos, reconocidos artistas locales como Luis María Andrade y Ramiro Salinas se sumaban a las tareas.
Ultimando detalles. En esta etapa final, los especialistas reparan la cúpula del templo y la linterna, en la parte superior, solucionando además las goteras mediante la aplicación de cenefas realizadas en forma artesanal. Además, en breve se instalará la iluminación en este sector, utilizando artefactos de última generación y de bajo consumo energético.
En tanto, la comisión Pro Restauración, se encuentra abocada a la tarea de organizar la inauguración oficial de los trabajos para el 20 de marzo, mientras que para el 13 de mayo (fecha fundacional de la ciudad de Victoria) se realizará la ceremonia religiosa de consagración de la iglesia.