Victoria.— La Municipalidad de esta ciudad despidió ya a 60 empleados
jornalizados y generó la reacción del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (Soemver), que
se declaró en estado de alerta y prepara una serie de actos de protesta a partir de este fin de
semana.
Los excluidos son la categoría más baja del escalafón destinada generalmente a
la obra pública, y aunque cobran por quincena y su vigencia laboral es precaria, muchos de ellos
hacía varios años que prestaban servicios para la comuna. "Ahora esta gente no tiene qué comer y no
sabe cómo va a hacer para mandar a sus hijos a la escuela", expresó el secretario gremial de
Soemver, Horacio Zapata, en el marco de una asamblea realizada ayer por la mañana.
En la reunión, celebrada en el hall de ingreso al municipio, se leyó en primer
lugar una carta remitida por el intendente César Garcilazo antes de partir hacia Paraná, en la que
respondió a los pedidos del sindicato. La misiva no conformó a los dirigentes ni a los afiliados,
quienes la calificaron de "muy light" y que más que una respuesta era "una expresión de deseo".
En consecuencia, se resolvió continuar con las asambleas (mañana al mediodía
será la próxima). Según adelantó Zapata, el encuentro contará con al menos 300 trabajadores
comunales de localidades vecinas de Entre Ríos, quienes viajarán exclusivamente para reforzar el
reclamo. También se establecieron otras asambleas para el miércoles próximo en el municipio, donde
simultáneamente se celebrará el inicio de las sesiones ordinarias del Concejo y cuya apertura
estará a cargo de Garcilazo, quien además deberá rendir cuentas sobre su gestión del año
pasado.
En la reunión de mañana se determinará qué medidas se desarrollarán en adelante,
aunque ya se presentaron algunas alternativas como la de trasladar la protesta hacia el circuito de
corsos, y que los municipales y sus familias se integren al desfile con una multitudinaria murga
durante las dos noches restantes de la fiesta mayor. Cabe aclarar que la edición del sábado pasado
que se suspendió por inclemencias climáticas se trasladó para mañana, junto con la elección de la
reina departamental del carnaval. Este sábado será la última noche, con la coronación de la
soberana provincial.
Otra de las medidas propuestas fue la instalación de una olla popular en la
plaza. También se postuló la posibilidad de trasladarse a las inmediaciones de la cabecera del
puente, sin cortar la ruta, pero demorando apenas el tránsito para repartir a los conductores
panfletos sobre la situación que atraviesa el sector.
Otros reclamos. "Vamos a seguir con esta protesta hasta que se reincorpore hasta
el último de los echados. La carta del intendente es una expresión de deseo y nosotros queremos
hechos concretos", expresó Zapata, quien confía en que el Ejecutivo ceda antes de que la situación
se tense aún más y pase a mayores.
El dirigente aclaró que el gremio en este caso no sólo reclama por los despidos,
sino que exige una urgente regularización de la deuda en concepto de aportes patronales que la
comuna mantiene desde hace al menos cinco años con la Caja de Jubilaciones y Pensiones Municipal,
la cual asciende actualmente a unos 5 millones de pesos.
Por otra parte, el sindicato se opone rotundamente a la conformación de
cooperativas de trabajadores alentada desde la Secretaría de Gobierno y Hacienda comunal para dar
respuestas a la obra pública. "Les van a terminan pagando 300 pesos por mes. Ya sabemos cómo
termina esta historia", dijo el sindicalista.
Finalmente, Soemver espera que el Ejecutivo cumpla su compromiso de llamar en
abril a paritarias para discutir el convenio colectivo de trabajo. "Si no hay respuestas, vamos a
seguir luchando", advirtió Zapata.