Jueves 12 de Junio de 2008
Rafaela.— Los hermanos Juan y María del Carmen Felissia, dueños de la cabaña La Magdalena, presentaron el pasado lunes "en sociedad" a Ninin Saltarina M. Prelude, primer clon de una vaca holando argentino que es el mejor ejemplar de este establecimiento lechero rafaelino y ganador, en tres oportunidades, del premio al Gran Campeón Hembra y del Concurso Lechero 2001, organizado por la Sociedad Rural local.
En diálogo con LaCapital, Juan Felissia explicó que el proceso de clonación del animal se llevó cabo en el único laboratorio existente en la Argentina para este tipo de experiencias.
"Está ubicado en San Antonio de Areco y pertenece a la empresa Pérez Companc. Ellos tienen la patente, e incluso en los Estados Unidos si uno quiere clonar una vaca tiene que recurrir a ellos".
El productor reconoció que la clonación le significó una inversión de 10.000 dólares.
"Si la Argentina se convirtiera en una potencia agrícola y ganadera, esta sería una inversión mínima, pero en un marco mundial en el que las oportunidades son únicas pero la Argentina no las puede aprovechar, alguien puede pensar que esta inversión es casi ridícula. El problema es que este proceso lleva ya 20 meses y al animal todavía le faltan 2 años para empezar a producir y quién sabe qué será de la Argentina y de la lechería dentro de 2 años...".
Según Felissia, el clon recibe el mismo manejo que los demás animales. "Come lo mismo que los otros y duerme a campo. No hay razones técnicas para un tratamiento especial. Todo se inició con una muestra de piel extraída de las orejas de la vaca original. Contra la idea general, los clones son iguales al animal fundador pero diferentes en su apariencia física".